PABLO PORTABALES EL PULSO DE LA CIUDAD
13 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.LA NOCHE de ayer prometía. Tenía un plan de lo más apetecible. En el Hotel Meliá se elegía a la chica Don Algodón de A Coruña. Soñaba con ver bellos rostros, cuerpos de perder el sentido, y un gin-tonic en compañía de la vencedora. ¿Que pasó? Pues que me quedé en casa. Esta vez, el algodón sí que engañó. Los organizadores tuvieron que suspender el evento debido a que, a media tarde de ayer, no había aparecido el camión con la ropa de la firma, que salió de Málaga hace dos días. Como suele decirse, son cosas que pasan, pero se pueden imaginar la escena. NERVIOS, lloros, desesperación. «Todo estaba preparado. El cátering, la música, las maquilladoras, el escenario...», me comenta uno de los abatidos promotores. Y varias decenas de jóvenes se quedaron con la miel en los labios. Ahí tienen a algunas de ellas, otras se marcharon rápidamente al conocer la noticia de la suspensión. Tendrán que esperar por la suerte hasta el martes 26 de marzo. Yo ya empiezo a contar los días que faltan. Antes, la próxima semana, Don Algodón abrirá un establecimiento en el número 9 de Juan Flórez. Qué casualidad. Hoy voy a asistir a la inauguración de la primera tienda en A Coruña del joven diseñador de A Estrada Jesús Sáez, en la misma calle, pero en el portal 10. CORUÑESAS y coruñeses de distinta edad y condición recibieron ayer, de manos de la concejala de Empleo, Aurora Moinelo, unos diplomas por haber superado los cursos de educadores urbanos. Ahora ya están preparados para trabajar en distintas actividades, en las que existe mucha demanda, pero apenas hay profesionales. Pueden optar a un puesto como guías o informadores de la ciudad, animadores, o en temas relacionados con el ocio o el deporte. En la foto posan felices con sus merecidos diplomas.