Un control de alcoholemia deja al descubierto el amor de una pareja, a cuya relación se oponían sus familias Las familias de Alicia y Juan José se oponían al idilio. Por eso, ellos escondían su amor en la comarcal 550. Un control de alcoholemia los sorprendió en plena vorágine. Fue la chica quien sopló. ¿Desvelaron a la Guardia Civil sus identidades a riesgo de que los parientes se enterasen? No, padre. La chica dio el nombre de la hija de su amado. Los agentes destaparon el pastel y denunciaron a la pareja por falsedad «con el atenuante de estado pasional». Y eso se pena con seis meses de cárcel.
15 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Juan José tiene muchos más años que Alicia. Tal vez por eso sus familias se oponían frontalmente a la relación. Lo ocultaron durante un tiempo, hasta que un globo -objeto nada romántico- se interpuso en el camino y desveló el secreto que con tanto mimo guardaba la pareja. Eran las cuatro de la madrugada del 13 de diciembre de 1997 y los novios circulaban por la comarcal 550. Conducía ella cuando otra pareja, la de la Guardia Civil, les dio el alto. Alicia fue quien sopló y dio positivo. Le pidieron la documentación pero ella no la llevaba encima. Decidió mentir, según reza en la sentencia, y darles el nombre de la hija de su novio. Al día siguiente, la Guardia Civil llamó por teléfono a casa de la primogénita de Juan José para continuar con el atestado. Y allí le dijeron que la chica ya no vivía en esa casa, que vivía en Las Palmas de Gran Canaria. Entonces, ¿quién sopló la noche anterior? Para averiguarlo, llamaron a Juan José y éste decidió explicarlo todo. Habló de su relación y de la oposición de sus familias al romance. También confesó que mintió para que los parientes no se enterasen.