Tensión al alcance de la mano

PACHO RODRÍGUEZ A CORUÑA

A CORUÑA

CÉSAR QUIAN

El tendido eléctrico lleva dos años ante las ventanas de un edificio de Carral Un cable de baja tensión, unos 380 voltios, es lo que se encuentran al asomarse a la ventana los vecinos del edificio La Alameda, en Carral. Aparentemente, la situación se debe a que la instalación se ha desenganchado de su lugar original. Pero los cables que pasan ante los ventanales del inmueble llevan dos años en esa posición. Los residentes manifestaron ayer que han protestado desde hace tiempo. Temen que antes pueda pasar algo y que la solución llegue demasiado tarde.

15 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Ubaldo Beade Torres, presidente de la asociación de vecinos, tiene claro que la situación puede ser causa de un accidente «y entonces de nada valdrán los lamentos y quejas», afirma. Él mismo, asegura, se ha encargado de dirigir sus protestas ante Unión Fenosa, pero «no hemos tenido ninguna respuesta positiva». Los cables quedaron en esa posición tras la realización de las obras. Los residentes pensaron que era un situación a todas luces provisional. Pero el paso del tiempo les ha llevado a manifestar su profunda preocupación, como afirma su portavoz. Para Beade Torres, «con la llegada de nuevos vecinos el riesgo es mayor». Temor por los niños Ubaldo Beade insistió en que los niños pueden ser los más perjudicados. «Como la instalación está a la alcance de la mano, igual quieren tocarla», afirma. Él mismo dice haber comprobado que el cable tiene una temperatura altísima. En el domicilio en el que los cables están al alcance de la mano viven tres niños. Beade Torres cree que es más que un argumento para que desaparezcan de las cercanías de las ventanas. Los vecinos de La Alameda mostraron su malestar y calificaron la situación de «tercermundista, impropia de un país moderno».