Los profesionales se dedicaron a cambiar de «camas» a los alevines de almeja y ostra Los mariscadores de O Burgo continúan con la regeneración de los bancos de la ría, una actuación subvencionada por Pesca incluida en el Plan Galicia. Ayer por la mañana bajaron, de forma altruista, alrededor de veinte profesionales. Se dedicaron, coordinados por un biólogo, al desdoble de la cría de almeja y ostra, a cambiar los alevines ya crecidos para «camas» de mayor tamaño. También retiraron del grupo algunos individuos muertos, aunque se registró un bajo porcentaje de mortandad.
08 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Los mariscadores de O Burgo quieren demostrar, tanto a la administración como a los furtivos, que nadie les parará en la lucha para salvar la ría. Ayer volvieron a dar un ejemplo de profesionalidad. Sin cobrar una peseta, más de veinte profesionales se acercaron a la ría de A Pasaxe. Se enfundaron sus trajes de agua y recogieron del fondo del mar 14 mesas de hierro dispuestas para acoger las bolsas plásticas donde se encuentran los alevines de ostra y almeja alejadas de los depredadores marinos. Ya en una chabola que denominan lonja, debajo de uno de los arcos del puente de A Pasaxe, el técnico de la Xunta midió y pesó los alevines. Animó a sus colaboradores, los mariscadores, a que seleccionasen los pequeños bivalvos para apartarlos de la cría muerta. Los resultados fueron excelentes. Por un lado, se pudo comprobar que el marisco crece de forma normal, a pesar de todos los inconvenientes por los que atraviesa la ría. Por otra parte, el biólogo registró una pequeña mortandad entre los alevines. Algo significativo, a pesar de las continuas lluvias caídas en los últimos meses, enemigas de los bivalvos.