La modesta corte de Julio Iglesias

Eduardo Eiroa Millares
EDUARDO EIROA A CORUÑA

A CORUÑA

JOSÉ LUIS MAGANA

El Coliseo instalará cocinas y un comedor para las sesenta personas que constituyen el equipo Comparado con los grandes despliegues de los artistas famosos, sus muchos caprichos, sus habitaciones de colores, sus descapotables, sus consolas de videojuegos y otras extravagancias, Julio Iglesias, el más internacional de los cantantes españoles, parece un asceta. Sus peticiones más lujosas no pasan de un Mercedes para su traslado y de setenta toallas, se supone que para secar los sudores del equipo de 60 personas que lo acompaña en la gira. Por lo demás, le basta un camerino grande y limpio.

16 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Aparecerá en A Coruña a bordo de su jet privado, con unos cuantos acompañantes. Los otros sesenta llegarán por otros medios para sumarse a los cerca de cien que trabajan aquí para convertir el Coliseo en escenario de lujo. Julio ha pedido poco: setenta toallas, un Mercedes para recibirlo en el aeropuerto, un monovolumen para sus acompañantes y un coche para los pilotos del avión. Quiere para él un camerino con una salita dentro y espacio para cinco. Otro camerino será para la banda y un tercero para las tres chicas que cantarán a su lado. De sus gustos culinarios poco se sabe, porque se trae de casa su propio servicio de catering. Eso sí, reclama que se instalen cocinas y un comedor para sesenta personas en el Coliseo. Su lugar de alojamiento es una incógnita. Seguramente se marche a Málaga nada más terminar el concierto.