La totalidad de los trabajadores del Puerto secundaron una huelga que impidió el desarrollo normal de la actividad en los muelles El puerto vivió ayer una jornada de huelga. La totalidad de los trabajadores de la plantilla de la Autoridad Portuaria secundaron el paro, si bien su pacífico comportamiento permitió la subasta de pescado en la lonja de camiones y del día, y la salida de las pescantinas hacia las plazas. No sucedió lo mismo en los muelles comerciales. Su actividad fue nula hasta el mediodía. Después, las empresas privadas empezaron a trabajar a un 20%. La incidencia más importante fue un supuesto sabotaje en los equipos eléctricos del muelle. El muro quedó a oscuras y la subasta se celebró a la luz de las farolas de la calle.
24 mar 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Un barco del Gran Sol no pudo descargar sus capturas. De la flota de bajura había poco pescado. Aun así, ante la amenaza de que los manifestantes cerraran el puerto a las 7.00 horas, la subasta de pescado en la lonja de camiones se adelantó a las 6.00. Pero no contaban con la falta de corriente. El Muro se quedó a oscuras. Las cajas de pescado fueron acercadas a las farolas de la calle. Así se celebró la subasta. En la lonja del día hubo que hacer lo mismo. ¿Por qué no había luz? Fenosa no detectó averías en sus transformadores. El problema estaba en que dos interruptores que dependen de puerto estaban desconectados. Y se hizo la luz. Y la seguridad volvió a los exportadores. La falta de energía ponía en peligro el pescado que estaba en sus neveras. Los pescaderos abandonaron el Muro. A las 7.20 horas, los trabajadores del puerto cerraron la entrada al muelle, aunque permitieron que saliera el pescado. En los muelles comerciales la inactividad fue total hasta el mediodía. Ni se pudo cargar tablero en un barco, ni descargar semilla de algodón en otro mercante. Además, se retrasó la salida de unas 2.500 toneladas de carbón, cereales y derivados del petróleo.