La ciudad acogió un maratón de actos para celebrar el Día Internacional de la Mujer Trabajadora
09 mar 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Ellas se lo merecen todo. La frase -que suena a spot televisivo- tuvo cumplido seguimiento en A Coruña durante la jornada de ayer. Instituciones políticas, culturales y educativas rindieron un merecido homenaje a las féminas en el Día Internacional de la Mujer Trabajadora. En el hotel Finisterre, 100 mujeres con decisión se reunieron para participar en una comida. Hubo un infiltrado entre tanto rostro femenino, y es que el alcalde no quiso perderse tan importante iniciativa. El primer edil hizo un breve recorrido histórico en el que destacó el papel interpretado por las mujeres en los grandes acontecimientos. Una hora antes de tan especial almuerzo, el grupo socialista se reunió ante el monumento a las Tecelanas para realizar una ofrenda floral. Estaba previsto que la concejala Pilar Valiño diese un discurso, pero ella prefirió que fuera el secretario de organización, Florencio Cardador, el que interviniese y se encargará de pedir que «todos los días sean el Día de la Mujer Trabajadora». En cuanto al resto de actos, la Facultad de Sociología acogió un recital de poesía, a cargo de Marilar Alexandre, Yolanda Castaño, Rosa Bugallo y Estíbaliz Espinosa, en el centro Tomás Barros se celebró una mesa redonda sobre la situación de la mujer en el mundo del trabajo, y en el Fórum se puso en escena la obra de teatro Poros Abiertos. La única mancha, en un día perfecto para ellas, estuvo en Oleiros. Allí hubo de suspenderse la conferencia Ser muller afgana: ser muller na clandestinidade. La ponente, Behjat Hamra, no pudo salir de su país.