Hoy se cumplen cuarenta años de la llegada de los trolebuses de dos pisos a la ciudad Cientos de coruñeses, encabezados por el alcalde, se concentraron en el muelle de la Palloza el 25 de febrero de 1961. No partía de la dársena ningún barco repleto de emigrantes o hacía escala un crucero de lujo. Fueron los trolebuses ingleses de dos pisos los causantes de tal expectación. Hoy hace cuarenta años de la llegada de aquellos dinosaurios del asfalto. A estas alturas, del trole sólo queda el nombre, pues así llaman aún algunos nostálgicos al actual bus urbano. En 1979, el desguace los convirtió en chatarra.
25 feb 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Llegaron 24 unidades. Seis circularon en la línea A Coruña-Carballo y el resto, en la ciudad. No tocaron el asfalto urbano hasta el 14 de agosto de 1961. Hubo que adaptarlos (tenían las puertas a la izquierda) y repintarlos (el rojo original se cambió por el azul). El primero circuló en la línea 2 (Puerta Real-Os Castros) Después, la Compañía de Tranvías recortó la planta superior a siete, porque las líneas 10 y 11 incluían tramos montañosos que eran incapaces de subir. Los modelos de ahora ya no tienen tales problemas. «Actualmente, el trole es un medio de transporte superior al bus y al tranvía», asegura Héctor Poderoso, un coruñés que defiende la reimplantación del trolebús en la ciudad. De hecho, proyecta formar una asociación que reivindicaría esta causa. Nada contracorriente Héctor. En ninguna ciudad de España subsiste este servicio. Galicia contó con la última línea del país, Pontevedra-Marín, suprimida en 1989. Sin embargo, el trolebús sigue vivo en gran parte del globo. «En más de 250 ciudades del mundo», precisa Héctor. Los hay, entre otros países, en EE UU (Boston, Philadelphia, Seattle, San Francisco, Nueva Orleans), Francia (Lyon, Marsella), Portugal (Coimbra), Italia (Napolés, Milán, Turín), Austria (Salzsburgo), Suiza (Berna, Ginebra), Australia (Sidney), Grecia (Atenas) y China (Pekín, Shangai). En Inglaterra, de donde llegaron aquellos gigantes, se estudia reimplantarlos en Londres.