Un convoy de ilusión y regalos

Francisco Espiñeira Fandiño
F. ESPIÑEIRA A CORUÑA

A CORUÑA

CÉSAR QUIAN

El tradicional «Tren de la alegría» que organiza Radio Voz reunió a más de setecientas personas en las estaciones de Betanzos y A Coruña Daniel tiene sólo 22 meses y nunca había subido en tren. Ayer, su cara desbordaba ilusión desde primera hora de la mañana. Sentado en el regazo de su madre, pide a gritos que la máquina empiece a rugir. A su lado, otros cinco centenares de niños y unos doscientos mayores ocupan plaza a lo largo de los 212 metros del convoy ferroviario fletado por Radio Voz y Renfe para la edición de este año del «Tren de la alegría». «No es una actividad más de la Navidad. Aquí los más pequeños aprenden la importancia de la solidaridad y aportan regalos para alegrar las fiestas a otros chicos», explica una risueña voluntaria de Cruz Roja.

04 ene 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Las entradas para acceder al Tren de la alegría se agotaron a la misma velocidad que los croissants y las chocolatinas con las que los participantes en la excursión lúdico-solidaria saciaron su apetito en el betanceiro parque de Pablo Iglesias después de recibir unas simpáticas riñoneras de R. Hasta el tiempo se puso de acuerdo para ayudar a la pacífica invasión infantil. Mientras los niños recibían su equipo de dibujo y un diploma acreditativo de su aportación, unas gotas de lluvia estuvieron a punto de dispersar la concentración. Pero los ruegos de los infantes evitaron el diluvio que tanto temían los ojerosos miembros de Protección Civil que llevaban varios días sin dormir por culpa de las inundaciones y que vigilaron atentamente las andanzas de pequeños y mayores. Con la barriga llena y las manos ocupadas por pinturas y papeles, la numerosa tropa regresó al tren. Allí esperaba el reparto de gorras, globos y las canciones y bromas del equipo de animación de Cruz Roja. En el andén de San Cristóbal esperaban los padres y familiares de los excursionistas. «Les hace más ilusión que cualquier otro día de Navidad», explicaba alguna de las madres sorprendida por el entusiasmo de su vástago. En la furgoneta cedida por la empresa de mensajería Alatec se acumulaban más de 600 regalos. «Harán el día de Reyes más feliz a mucha gente», recalcaban los voluntarios de la Cruz Roja.