Pesca pide a los mariscadores un plan de vigilancia para aplicar en la ría

E. MOUZO A CORUÑA

A CORUÑA

Los profesionales se quejan de la escasa presencia de inspectores en O Burgo y del aumento del furtivismo Los mariscadores de O Burgo habían cogido con reservas el anuncio realizado hace unos meses por Pesca de que se iba a aumentar la vigilancia en la ría. Ahora denuncian que aquella proclama se hizo efectiva tan sólo unas semanas. En ese período los furtivos prefirieron abstenerse de bajar a los bancos de bivalvos. Los ilegales vuelven a campar a sus anchas hasta el punto de que la delegada de Pesca, María Cancelo, pidió ayer a los mariscadores que expongan sus ideas para erradicar el furtivismo.

19 jul 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

El patrón mayor de la Cofradía de Pescadores de A Coruña, Torcuato Teixeira, reconoció ayer que la situación en la ría de O Burgo «se volvió insostenible». Indicó que los furtivos se hicieron dueños de los bancos de almeja y berberecho, mientras que los profesionales «llevan meses sin faenar para preservar y recuperar los recursos». Estas condiciones son las ideales para que los marineros «abandonen el paro forzoso y se transformen en ilegales», manifestó Teixeira. El patrón mayor del cabildo coruñés aseguró que los medios de inspección con que cuenta la propia Cofradía y el trabajo voluntario de los propios mariscadores «son insuficientes para acabar con la extracción ilegal de marisco». Además, reconoció que los medios económicos de la asociación no permiten incrementar el servicio de vigilancia. Plan Galicia Ante esta situación, Torcuato Teixeira se pregunta por la eficacia del Plan Galicia, una actuación de la Xunta que cuenta con una importante partida presupuestaria para recuperar los arenales de O Burgo. Ante esta «incongruencia», Teixeiro se reunió ayer con la delegada de Pesca, María Cancelo, para buscar soluciones. Cancelo le anunció que no cuenta con efectivos suficientes para incrementar la vigilancia. Aún así, le pidió que le presentase un plan extratégico de vigilancia para valorar su aplicación. Además, aunque sin ningún tipo de compromiso también estudiará la posibilidad de legalizar la actividad de algunos furtivos. Para ello se aprovecharán las cerca de cuarenta bajas que se produjeron al finalizar la pasada campaña en el censo de la Asociación de Mariscadores de la ría de O Burgo.