El alumno del CPR San Fermín de Caldas de Reis ganó el concurso nacional de matemáticas Pangea
30 jun 2021 . Actualizado a las 05:00 h.«Fue una sorpresa que me llenó de felicidad». Así resume Alejandro Campo Herbés, alumno que este curso acabó 2.º de la ESO en el CPR Plurilingüe San Fermín de Caldas de Reis, su triunfo en el concurso nacional de matemáticas Pangea. A sus 14 años, este chico comenta que le gusta participar en certámenes de este tipo para pasárselo bien. «Siempre se intenta hacer bien las cosas y en este caso acabé ganando», decía ayer desde su colegio.
A pesar de que le quedan varios años por delante para elegir carrera, Álex ya lo tiene claro. Su «plan pequeño», como él mismo afirma, es estudiar el doble grado en Física y Matemáticas. En el futuro le gustaría dedicarse a la investigación en física teórica de partículas. «No tengo ningún físico en la familia, aunque mi padre es químico y quizá influyó». Para participar en el concurso Pangea lo único que hizo fue practicar. «Lo hacía en los recreos, solo, con el profesor o con algún compañero. Practicaba resolviendo problemas del libro o del campeonato». En la primera fase del Pangea, Álex quedó en decimoquinto lugar, mientras que en la segunda fue el mejor en su categoría. ¿En qué consistió? En resolver problemas matemáticos. «Eran 20 preguntas que había que resolver en 45 minutos. Eran problemas razonablemente simples, lo que había que ser era rápido para poder acabarlos».
Como ganador del concurso se llevó un premio en metálico de 100 euros y un diploma. Todavía no sabe qué hará con el dinero, aunque no descarta comprarse algún libro de física. Al margen de los estudios, donde es un alumno muy brillante -acabó 2.º de la ESO con una media de 10-, a Álex le gusta la lectura y la música, sobre todo, leer novelas y está aprendiendo a tocar el piano.
Este joven de Caldas, que elige la carballeira como espacio más bonito de su localidad natal, prevé disfrutar del verano sacando algo de músculo nadando en la piscina. Y es que no todo va a ser la lectura científica. También le gusta escribir, aunque esta afición la tiene algo abandonada. En su colegio todavía recuerdan cuando en el curso pasado diseñó una estructura para simular que nevaba en clase. Fue para presentarse a un concurso donde se valoraba la mejor decoración navideña. Este científico en potencia diseñó un sistema de poleas por el aula usando lámparas como apoyo y copos de papel para hacer que nevaba.
Como explica su profesor de Matemáticas, César Tejada, es un alumno 10. «Destaco la actitud que tiene, las curiosidades y dudas que plantea. Para un docente es muy motivador porque no sabes con qué te va a sorprender cada día». Ahí queda.