Un español, en la antesala del Nobel de Física

Raúl Romar García
r. romar REDACCIÓN

CIENCIA

Pablo Jarillo-Herrero, investigador en el MIT, ha sido galardonado con el premio Wolf de Física

15 ene 2020 . Actualizado a las 19:32 h.

«Para mi, el sábado es un día de la semana súper chulo, y el lunes también. Ningún día de la semana es un dolor de cabeza». Para el físico Pablo Jarillo-Herrero (Valencia, 1976), el trabajo es su pasión. Más que una profesión es una vocación a la que da rienda suelta en el mejor lugar del mundo para desplegar su talento, el mítico Instituto Tecnológico de Massachussetts (MIT), que lo fichó hace once años de la Universidad de Columbia (Nueva York) después de formarse en la Universidad de Valencia (1999), la Universidad de California y la Universidad Técnica de Delft, en Holanda, donde hizo el doctorado.

Especializado en física de la materia condensada puede presumir de haber recibido multitud de premios, como el que en el 2013 le entregó el propio expresidente de los Estados Unidos, Barack Obama, como el mejor científico joven de Estados Unidos. O el Oliver E. Buckley, el más importante en su campo, otorgado el pasado año por la Sociedad Americana de Física. Fue el único español en lograrlo, en este caso por demostrar que el grafeno, el material prodigioso destinado a revolucionar a la industria, también tiene propiedades superconductivas cuando se apila en dos capas orientadas en ángulo. Es una cualidad totalmente inesperada que abre la puerta a revolucionar la transmisión de energía y el campo de la física teórica.

«Es un reconocimiento muy grande al trabajo de mi grupo de investigación, de mis estudiantes y de mis posdoctorales. Es el premio más prestigioso del mundo en mi campo», dijo cuando recibió el galardón. Poco podía imaginarse que en muy poco tiempo recibiría una distinción aún mayor: el premio Wolf de Física, que acaba de obtener de forma compartida con el canadiense Allan H. MacDonald y con el israelí Rafi Bistritzer.