El amor provoca cambios en el cerebro

r. r. garcía REDACCIÓN / LA VOZ

CIENCIA

Universidad Sudoeste de China

Científicos chinos registran con imágenes de resonancia magnética la actividad cerebral de los enamorados

17 mar 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

Los cien participantes en el experimento no tenían que pensar en nada. Simplemente debían dejar la mente en blanco, en completo reposo, y someterse a un escáner por resonancia magnética para intenta detectar algún tipo de actividad en el cerebro. Pero la selección de los cien estudiantes de la Universidad del Suroeste de China que fueron reclutados para la prueba no se hizo al azar: 34 personas estaban enamoradas en ese momento; otras 34 habían roto su relación recientemente y los 32 restantes ni tenían pareja ni se habían dejado cautivar por el amor en toda su vida. Los resultados no dejaron lugar a dudas: los miembros del primer grupo registraron cambios importantes en las áreas del cerebro relacionadas con la recompensa, la motivación, la emoción y las interacciones sociales. O, lo que es lo mismo, el amor provoca cambios en el cerebro, algo que se podía presuponer, pero que ahora se ha demostrado en una investigación publicada en la revista científica Frontiers in Human Neuroscience.

«Los resultados arrojan luz sobre los mecanismos neuronales subyacentes de lo que se entiende por amor y demuestran la posibilidad de aplicar un imagen por resonancia magnética funcional en estado de reposo para investigar el amor romántico», según señalan los autores de la investigación. Xiachou Zhang, el responsable del equipo, llega incluso a asegurar que «es la primera prueba empírica de que el amor altera la arquitectura funcional del cerebro».

En más de diez áreas

Los científicos también probaron que el enamoramiento modifica los niveles de actividad en más de diez áreas distintas del cerebro que se activan de forma coordinada. En principio registraron una gran actividad en una zona denominada córtex del cingulo anterior del hemisferio izquierdo, pero luego un efecto parecido se vio en la amígdala o el núcleo accumbens, pasando por el lóbulo temporal o la corteza medial prefrontal.

En el desamor, por contra, tiene un papel preponderante una única área llamada núcleo caudado bilateral, que teóricamente es que les ayuda a superar una ruptura.

Los investigadores creen que este trabajo puede ayudar a ofrecer una mejor comprensión de la emoción e incluso podría servir para diagnosticar, mediante resonancia magnética, si una persona está enamorada o no. Sería una especie de test del amor, aunque lo que han explicado es si tiene alguna utilidad.