La mejor forma de aprender ciencia es hacer ciencia

Fran Armesto fran@casaciencias.org

CIENCIA

PACO RODRÍGUEZ

Anímate a participar en los premios que convocan los Museos Científicos Coruñeses y la Asociación de Amigos de la Casa de las Ciencias, con el patrocinio de la Fundación Barrié

22 oct 2014 . Actualizado a las 12:14 h.

Los Museos Científicos Coruñeses y Asociación de Amigos de la Casa de las Ciencias, que convocan con el patrocinio de la Fundación Barrié los Premios Luis Freire de Investigación Científica en la Escuela, traen este año tiene muchas novedades, como las fechas para realizar los trabajos, que ahora se deberán desarrollar durante la primera mitad del curso escolar. Pero el cambio principal es que se contempla la participación a través de tres modalidades. La primera está dedicada a proyectos de investigación científica realizados en aulas de educación primaria. Las otras dos van destinadas a alumnos de secundaria y de bachillerato (una nueva modalidad premiará proyectos de carácter tecnológico). También los premios han cambiado, y este año los profesores y alumnos ganadores podrán asistir a las ferias científicas que se celebran en Barcelona (Exporecerca Jove) y en Ourense (Galiciencia).

INVESTIGAR EN AULAS DE PRIMARIA

Este curso es la segunda ocasión en que estos premios ofrecen la oportunidad de participar a los profesores de primaria. Los escolares de 6 a 12 años y sus maestros demostraron saber disfrutar y utilizar la disciplina que impone practicar el método científico con el objetivo de buscar respuestas a la curiosidad infantil.

En el certamen del pasado año 2013, la investigación ganadora llevaba por título una original pregunta: ¿El color de los alimentos que toman los caracoles influye o determina el color de la caca que depositan? Una cuestión tan inocente, auténtica y curiosa como los 22 niños de ¡primer curso! que trabajaron para resolverla. Dirigidos por su maestra, aprendieron a comportarse como auténticos científicos, metódicos y rigurosos. Durante el mes y medio que dedicaron a este proyecto debieron recolectar caracoles, atender sus necesidades, limpiar los terrarios, apuntar las observaciones o debatir y comparar resultados. Al final, para sorpresa de muchos, pudieron concluir que el color del alimento influye en la caca que depositan. Uno de los principales aciertos del proyecto fue la cuestión que se plantearon, pues permitió desarrollar una investigación que pudo reunir al mismo tiempo sencillez con todo el rigor metodológico que exige la ciencia.