Los soplidos de unos científicos en potencia

CIENCIA

MONICA IRAGO

Decían los viejos manuales que la letra con sangre entra. Afortunadamente, tan drástica receta ha caído en desuso. Los tiempos han cambiado y hace años que los profesores han llegado a la conclusión de que la mejor manera de que los chavales aprendan la lección -cualquier lección- es hacerlos coprotagonistas del proceso de aprendizaje. Aplicando ese nuevo método, en el Instituto de Valga organizan desde hace años la Semana da Ciencia. Cinco días durante los que los rapaces presentan trabajos ante sus compañeros, hacen demostraciones, o se convierten en profesores de otros alumnos de menor edad.

El objetivo

Según explicaban ayer desde el instituto valgués, la Semana da Ciencia es una actividad apadrinada por dos departamentos: el de Ciencias Naturales y el de Física y Química. Se puso en marcha hace años y poco a poco se ha ido consolidando en el calendario anual del centro. Buena medida del éxito de estas jornadas la da el hecho de que son muchos los rapaces que se implican en su organización, que preparan talleres, que organizan exposiciones y que se estrujan el cerebro para conseguir sorprender a sus compañeros con demostraciones extraordinarias.

Las otras noticias

El programa de la jornada estaba ayer plagado de actos. Iván Ces, José Ángel Esperón, Samuel Catoira y Noé Piñeiro hablaron a sus compañeros sobre el tema «Vida en Europa». Iria, Paula y María, de primero de bachillerato, ocuparon el primer recreo con un «Telexornal Científico». Y en el laboratorio de química, Cristian Guerra y Yolanda Millán actuaron como maestros de ceremonias del taller «A ver quen sopra máis». Por si con lo del día no llegara, en los pasillos están colgadas dos exposiciones. Una sobre la Historia de la Tierra y otra sobre seguridad en el trabajo. Estas muestras son de la autoría de Antía Cajaraville, Isaac Castiñeiras, Jennifer Castroagudín, Claudia Franco, Lucía Monteagudo y Pablo Vázquez. Todos ellos son científicos en potencia. Y la demostración viva de que la ciencia, como mejor entra, es bien envuelta en diversión y entretenimiento .