Bares se convierte en objeto de estudio científico por la gran riqueza de sus aves

CIENCIA

Un centenar de especialistas se congregan estos días para contemplar el paso de una treintena de especies España alberga hasta 400 tipos de ovíparos, 17 de ellos en peligro crítico

03 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

El punto más septentrional de la península, Bares (Mañón) es un cruce de caminos por el aire. Lo conoce todo aquel con inquietudes en el mundo de la ornitología (estudio de las aves) y una gran parte de ellos, hasta un centenar, se reunirán este fin de semana en el pequeño municipio costero para partir mar adentro y contemplar y estudiar el paso de centenares de animales. Un laboratorio natural de primera magnitud. «Es un lugar excepcional, único en España, uno de los observatorios más interesantes de toda Europa», explica Agustín Alcaide, miembro de la Sociedad Española de Ornitología (SEO) y de la Sociedade Galega de Historia Natural (SGHN), los dos organismos que más empeño ponen en la protección y conocimiento de las aves. Alcaide se ha encargado de la organización de los dos viajes en barco de hoy y mañana. En otros puntos de Galicia (Corrubedo, Santiago, A Coruña, Vigo...) ya se han ido celebrando encuentros con motivo del Día del Ave (4 y 5 de octubre). Pero será Estaca de Bares el centro de atención precisamente por sus condiciones: muchas aves se guían por su proximidad a la costa y cuando proceden del norte se ven obligados a bordear ese accidente geográfico. Los ecologistas han elegido en esta ocasión a las especies marinas -las que precisan de la proximidad del agua salada en la cría y subsistencia- para su conocimiento y reivindicación. «É un día para coñecer pero tamén para alertar sobre o medio mariño», indican los biólogos de la SGHN. La presencia de este tipo de animales es, según la SEO, un indicador de la salud medioambiental del mar. Los datos Los últimos informes cifran en unas 1.200 las especies en peligro de extinción. España alberga unas 400 distintas, 17 de ellas en estado crítico de supervivencia. Y durante el fin de semana, de fondo, el recuerdo de los casi once meses transcurridos después del hundimiento del Prestige . En todo el país se incidirá en que la tragedia del petrolero menguó de forma espectacular las poblaciones ovíparas de la costa atlántica y dejó al borde de la desaparición (si no lo ha hecho ya) al arao, declarada de forma testimonial Ave del año . Ésta será, precisamente, una de las especies que podrán ver los congregados en Bares, aunque no la variedad que se reproducía en Galicia, sino la que llega del norte de Europa. Esos ornitólogos proceden de toda España. Los tipos Junto al arao, otras tres decenas de especies pasan cerca de esa pequeña península cuando llega el frío: alcatraz, pardela, gaviota, págalo, colimbo... Llegan desde el golfo de Vizcaya, el Ártico, Mediterráneo incluso y América. Siempre en busca del calor. El inicio del otoño se convierte en la mejor época para admirar el intenso flujo de aves, aunque no todas pasan a la vez. ¿Cómo contemplar ese tránsito? Complicado en tierra, pero posible con un buen equipo de observación, desde un telescopio convencional hasta unos buenos prismáticos. Sin embargo el mejor medio es contemplarlo en su hábitat, en el mar. Lo lograrán unos cien interesados que ya han agotado las plazas para adentrarse veinte millas en el mar. En la estación ornitológica de la localidad quedarán hoy algunos expertos que prestarán su asesoramiento para los neófitos.