Vinculan la muerte de los calamares gigantes con explosiones submarinas

La Voz LA VOZ | REDACCIÓN

CIENCIA

Los científicos que realizaron la necropsia a los animales la señalaron como la hipótesis más probable En sólo cinco días aparecieron tres ejemplares de esta especie en Asturias.

27 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

La muerte masiva de calamares gigantes en la costa asturiana podría haber sido provocada por las explosiones submarinas generadas por el buque oceanográfico Hespérides , que en el último mes ha desarrollado una campaña de investigación en el Cantábrico. Esta es la principal hipótesis que manejan los científicos del Instituto de Investigacións Mariñas de Vigo que han realizado la necropsia a los tres ejemplares encontrados en las playas del Principado. La aparición de especímenes muertos de este misterioso animal -que nunca ha sido filmado en su hábitat natural a pesar de los repetidos intentos- ha sido continua en los últimos años tanto en la costa asturiana como en la del norte de Galicia. Sin embargo, en esta ocasión lo llamativo es que en sólo cinco días se han encontrado tres ejemplares sin vida de la especie, lo que ha dado pie a estas especulaciones. Cautela El biólogo Ángel González, del instituto vigués, declaró a Efe que la hipótesis de las explosiones submarinas es la más probable, si bien ni él, ni los otros investigadores que realizan estos días la necropsia, han querido vincular con total certeza la muerte de los cefalópodos a los trabajos del Hespérides . González señaló que los primeros resultados «no hacen más que reforzar la tesis dada en su momento de que la muerte pudo deberse a una onda expansiva que les atontó y les hizo subir a la superficie exponiéndose a un cambio brusco de temperatura que provocó la asfixia de los camalares». Síntomas similares Una de las conclusiones más llamativas de las pruebas realizadas hasta el momento es que los tres krakens presentan unos síntomas similares: las branquias tenían los capilares y vasos sanguíneos destrozados y reventados. Los científicos han recogido restos de la glándula digestiva y el estómago para realizar otros análisis, así como del cráneo para examinar ojos y oídos, órganos estos que tenían los vasos «reventados». Los expertos también llevarán a cabo pruebas para determinar la presencia de metales pesados y organoclorados. En todo caso, los investigadores sostienen que ahora necesitan de un análisis microscópico para conocer con exactitud las causas de la muerte. La aparición de los tres especímenes confirma algo que ya se sabía desde hace algún tiempo: en la plataforma del Cantábrico, especialmente en su tramo occidental, existe una colonia estable de calamares gigantes. Hasta la fecha, las sucesivas campañas de investogación desarrolladas para filmarlos en su hábitat natural han resultado un fiasco. El Instituto de Investigacións Mariñas, en colaboración con varias empresas e instituciones, e incluso National Geographic y la cadena británica BBC han intentado sin éxito obtener imágenes de este singular animal que vive en las profundidades.