«En la esquizofrenia, los genes son necesarios pero no suficientes»

La Voz

CIENCIA

Lourdes Fañanás Saura, bióloga, médica e investigadora de la Universidad de Barcelona Temida y a menudo estigmatizada, la esquizofrenia continúa siendo un trastorno mental cuya complejidad trae de cabeza a clínicos e investigadores. Lourdes Fañanás dirige en Barcelona un equipo científico que trata de dar respuestas sobre el origen de este «síndrome, más que patología», señala. Hoy, esta bióloga y médica presentará los resultados de su estudio sobre los factores, biológicos y genéticos, de riesgo de un trastorno mental en el que las vivencias, el ambiente, también tiene mucho que decir.

08 jun 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

En la jornada de clausura del congreso Neurociencias y Salud Mental, Lourdes Fañanás analizará hoy los avances de la biología molecular sobre el origen de uno de los trastornos mentales más importante, desconocido y temido por la población general y causante de un «sufrimiento terrible para quien la padece y para su familia», apunta. ¿Inquieta la transmisión hereditaria. ¿Hay que dejar claro que en el caso de la esquizofrenia y también en los trastornos bipolares o maníaco-depresivos, los genes son necesarios pero no suficientes para explicar no sólo el origen, sino también la forma tan variable de manifiestarse. ¿Pero su grupo habla de factores genéticos de riesgo. ¿La esquizofrenia es genéticamente compleja, es decir, no se hereda según el patrón clásico. Hay distintas áreas del genoma, en diferentes cromosomas, en las que se han identificado zonas calientes donde podrían encontrarse mutaciones o combinaciones de mutaciones con un efecto más importante sobre la enfermedad. Sin embargo, no se ha identificado cuáles son, ni la proteína o el proceso fisiológico que podría explicar esas mutaciones. Cuando se lleguen a determinar, probablemente no podremos explicar todos los casos, porque, más que ante una enfermedad, estamos ante un síndrome. ¿¿Cuáles son las probabilidades de padecerla? ¿Portar las mutaciones no tiene porqué significar siempre que la enfermedad vaya a manifestarse. Sólo sabemos que alguien con un familiar de primer grado afectado tiene diez veces más probabilidades que la población general, donde el riesgo es del 1%. ¿¿Qué otros factores pueden incidir? ¿Hay factores biológicos. Exponerse a ellos aumenta el riesgo de dos a tres veces, como algunas infecciones víricas en el embarazo y el parto, o el consumo de cannabis en etapas donde se está cerrando la madurez cerebral, como la adolescencia o la juventud. Son factores que se han identificado en estudios epidemiológicos y, aunque su efecto es pequeño, existen y son importantes para la investigación. Hay autores que opinan que existe un efecto aditivo sobre la predisposición genética y que, en casos, pueden actuar como detonantes para que se manifieste la esquizofrenia.