«La familia clásica está en crisis»

La Voz

CIENCIA

CHRISTIAN CASARES LA ENTREVISTA Jorge García, profesor de Sociología de la Facultade de Ciencias da Educación de Santiago de Compostela El sociólogo Jorge García Marín cree que el modelo clásico de familia está hoy en crisis. Ayer, impartió una conferecia en el instituto Xoán Montes sobre el papel de los padres en el proceso educativo. García opina que los cambios sociales de los últimos años han variado la forma de educar. Sin embargo, no se trata de pasar más tiempo con los hijos, sino de que exista «calidad» en ese intercambio, asegura el sociólogo.

04 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

La relación entre padres e hijos debe ser fluida y de confianza para que la educación sea positiva tanto para los padres como para los hijos, dice Jorge García Marín. -¿Cómo se consigue una relación de confianza? -Hay que huir de las recetas. No existen métodos infalibles. Lo único que se puede hacer es fomentar la comunicación sobre todo en temas como el sexo, las drogas o el alcohol, en los que los adolescentes suelen buscar referencias en los grupos de amigos. Por supuesto, tampoco se trata de convertirse en el padre metomentodo o histérico. -Hay quien afirma que la figura de padre es incompatible con la de amigo. -Esto no es así. El padre-amigo existe y es muy apreciado por los adolescentes, que encuentran en él el apoyo de un confidente y un cómplice. Sin embargo, en la mayoría de los casos, tanto los chicos como las chicas confían mucho más en las madres. Esto es así por el modelo que propiciaba que las mujeres pasasen más tiempo con los hijos que los padres. Pero, ahora, la familia clásica está en crisis. Hay nuevos modelos de familias, como la monoparental, que funciona perfectamente; o los hijos criados en parejas homosexuales, que no tienen por qué presentar trastorno educacional alguno. -Cuando se habla de crisis de la familia no se tienen en cuenta estos nuevos modelos. -Hay un dato muy interesante. El 53% de los adolescentes dice que es en la familia donde se dicen las cosas más interesantes, por delante de los medios de comunicación o la escuela. La familia cambia, pero sigue siendo apreciada.