Comienza el primer baile con algunas necesidades

Millán Gómez EN VERTICAL

CDLUGO

16 jul 2021 . Actualizado a las 11:06 h.

Transcurrida ya una semana de pretemporada, el Lugo empieza a competir. Aunque sea oficiosamente. Los lucenses empezarán la pretemporada este sábado en Astorga contra el Burgos, un recién ascendido. Una primera prueba ante un contrincante de un perfil similar, en contra de lo habitual de ir jugando contra equipos de inferior categoría para ir aumentando la dificultad progresivamente. Cierto es que la temporada pasada tampoco se cumplió esa máxima por motivos del coronavirus. No obstante, acierta el club rojiblanco jugando contra cuatro equipos de su misma categoría en los siete amistosos previstos después de la cancelación del partido contra el Rápido de Bouzas. El Lugo se medirá al Burgos, Ponferradina en el segundo amistoso, el Oviedo en el cuarto y finalmente el Sporting de Gijón a ocho días del inicio de liga. Por tanto, un atractivo añadido y mayor. Además de examinarse con un rival poderoso como el Racing de Ferrol.

El Lugo sigue con las mismas necesidades que en el inicio de la pretemporada. Con un extremo (David Mayoral) y un mediocentro-central (Juan Antonio Ros), sigue necesitando imperiosa y urgentemente un lateral derecho, en torno a tres centrales, dos extremos zurdos (o uno si el diestro Mayoral llega para jugar en izquierda) y un delantero de espacios, de profundidad, más móvil que los ya existentes Barreiro y Carrillo. Y solo un punta en caso de que Christian Martínez se quede en el primer equipo. Si no permanece, se necesitan dos puntas.

A prueba hay un central: Alberto Rodríguez Martín, de 28 años y 1,93 de estatura. 23 partidos jugados la temporada pasada en Segunda División B y aportando dos goles. Chus Trujillo, su entrenador en el Tamaraceite, afirmó en Radio Galega que es «un central moderno, que se maneja muy bien el inicio del juego y defiende cómodo con 30-40 metros a su espalda». También es momento para aprovechar si los centrales Jesús Fernández o Nico Manteiga, después de ser importantes en Tercera, merecen una oportunidad. E, incluso, Matías Vesprini, del que en el club siempre han tenido altas expectativas desde su llegada en el 2015. ¿Su lunar? Apenas 6 partidos en Segunda B la temporada pasada en el Compostela.