Tocando fondo

Millán Gómez EL PEOR LUGO DE LA TEMPORADA

CDLUGO

Luis de la Mata

27 abr 2021 . Actualizado a las 20:00 h.

El Club Deportivo Lugo vive, con diferencia, el momento de mayor angustia y de sensaciones menos positivas de sus nueve temporadas consecutivas en Segunda. Los lucenses son el segundo equipo con más campañas seguidas en Segunda, solo por detrás del Alcorcón. Y, en contra de lo que seguramente imaginábamos aquel 24 de junio de 2012 en Cádiz cuando el equipo subió, apenas ha tocado zona de descenso durante estos nueve años de gloria. Nueve años a los que hay que sumarles la temporada del ascenso y la anterior cuando el conjunto lucense fue campeón de liga en Segunda B. Una década dorada. Ahora son catorce jornadas sin ganar y seis derrotas consecutivas. De los diez puntos de ventaja en el momento de la última victoria a ser penúltimos con tres puntos de desventaja a falta de seis partidos por jugar.

Rubén Albés propuso su 4-4-2 más habitual de su carrera profesional. Con su estilo combinativo, batiendo línea con verticalidad y con dos delanteros a diferentes alturas. Albés ya avisó en su presentación que estaba «trabajando en una idea que esté alrededor del equipo». Es lo inteligente. Adaptarse al escenario. Simplificar el juego e ir ganando confianza. Fue lo que consiguió Juanfran García la temporada pasada en las últimas seis jornadas, período exacto al que ahora resta por jugar. Seguramente la misma idea que desarrolló Mehdi Nafti con éxitos evidentes. Y, a buen seguro, el principal error de Luis César Sampedro: modificar el guion. Cuando Luis César optó por jugar más directo ya fue demasiado tarde, ya había un desgaste y una pérdida de confianza mayoritarios. En el pequeño ciclo de Luis César, todo involuciona desde el minuto once cuando el Sabadell marca el 0-1. En Ponferrada, un error individual de Luis Ruiz provoca un gol en contra. Hay también un error en la vigilancia de Hugo Rama sobre Paris Adot y quizás una salida excesiva de Ander Cantero, al que de todos modos poco se le puede achacar a un portero que ha sido seguro muy mayoritariamente y que podría competir perfectamente en Primera. Pero el Lugo no reaccionó. Solo una ocasión en todo el partido: a balón parado en el cabezazo de Frederico Venâncio. Y el 2-0 es una transición de aproximadamente 75 metros de la Ponferradina con un dos para dos. Y, muy especialmente, una acción defensiva absolutamente injustificable e inexplicable de Marcelo Djaló, al que Rubén Albés le dio una oportunidad como titular después de que no acudiese a entrenar sin justificación alguna en el entrenamiento previo a viajar a Mallorca con Luis César todavía como primer entrenador.

Un Lugo que hoy día es el equipo que menos compite, que menos genera y que sufre más defensivamente. Son solo tres puntos de desventaja, pero los rivales se acercan. Ya no son solo los puntos que necesita, sino los contrincantes a los que tiene que superar. Ahora mismo, el equipo es penúltimo con apenas tres puntos de ventaja sobre el colista.