Los penaltis han sido clave en su inicio, dos a favor y tres en contra
13 sep 2016 . Actualizado a las 05:00 h.Los once metros han sido determinantes en el arranque liguero del Lugo. Dos penaltis a favor y tres en contra es lo que tuvieron que digerir los rojiblancos en las cuatro primeras jornadas. A excepción del duelo contra el Zaragoza, el resto de las contiendas se han visto condicionadas por las penas máximas. En unos casos han perjudicado a los del Ángel Carro y en otras, han recogido sus frutos.
Tarragona fue el escenario más compensado hasta la fecha: penalti a favor y penalti en contra. Joselu, erigido como especialista del Lugo en este tipo de lanzamientos, se hizo cargo de subir el 0-2 tras ser derribado en el área. La diana fue determinante para arañar un punto, porque en la segunda parte el colegiado compensaría al Nástic. Tras la conversión de Uche, Álex López igualaba al cierre.
Zaragoza llegó y se fue del estadio a la vera del Miño sin que el colegiado señalase un solo penalti, ni para unos ni para otros. Toda una rareza, visto lo visto. La contienda contra el Córdoba fue otro cantar. El surrealismo se apoderó de El Arcángel en la segunda parte, Rodri recuperaba la ventaja para los locales desde los once metros en el 51 y cuando el Lugo consiguió remontar el 2-1, la pena máxima volvió a cruzarse en sus vidas en el 90 para poner el 3-3 definitivo.
La calculadora de Luis César
«Ya llevo tres en tres jornadas», decía Luis César tras el partido en Andalucía. «Si sigo a este ritmo me van a pitar 22 o 23 cuando acabe la Liga, tenemos que reducir esto». Visiblemente molesto, hacía las cuentas más fríamente unos días después, ya en Lugo: «A un equipo de Primera o de Segunda le pitan seis siete penaltis al año, ocho. Nosotros llevamos los penaltis de la jornada 21». «No me imaginaba tener tres penaltis en tres jornadas, voy a un ritmo de 42 penaltis en contra. Voy a batir el récord mundial de penaltis» apuntaba con sarcasmo.
Afortunadamente, al Lugo también le están llegando penaltis a favor. El último partido ante el filial del Sevilla también lo decidió un lanzamiento desde los once metros. Joselu supo convertir un empujón en el área en el gol de la victoria para los suyos.
Cinco penaltis en cuatro partidos son un porcentaje abrumador, tanto que no sería de extrañar que el técnico del Lugo dedicase buena parte de sus entrenamientos a preparar a porteros y jugadores en este tipo de acciones que debieran ser marginales.