Tras la huella del récord histórico

Marta de Dios Crespo
MARTA DE DIOS LUGO / LA VOZ

CDLUGO

ALBERTO LÓPEZ

Pablo Caballero se quedó el sábado a un gol de Óscar Díaz

16 feb 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Pablo Caballero está a un paso de proclamarse máximo goleador del Lugo en Segunda División. El argentino marcó en Almería su gol decimocuarto con la rojiblanca. Se queda a uno de Óscar Díaz que, con 15 dianas, lidera el ránking goleador del Ángel Carro. También se queda a uno de igualar a Jonathan Pereira (8) en el saldo de la temporada. Caballero se reencontró con el gol este sábado, tras dos meses de sequía, aprovechando una acción de Ferreiro y un despiste de Casto.

Se estrenó en marzo del año pasado. El ariete argentino jugaba su primer partido completo contra el Barça B en el campo a la vera del Miño. A falta de siete minutos y con 1-2 en el marcador, el tiempo apremiaba para los rojiblancos. Iriome condujo el balón cerca del área grande y vio a Caballero en el punto de penalti escoltado por tres blaugranas. Tuvo fe y lanzó el centro a una posición algo más adelantada. El argentino se tiró con todo, remató de cabeza y se la coló a Ortolá por la derecha.

No tardaría en volver a marcar. Dos semanas después, el argentino recibía al Alavés con un doblete. El primero llegó en los compases iniciales, rematando con otro cabezazo un centro de Toni Dovale desde la línea de fondo. El segundo se lo colocaría David López, en un lanzamiento de falta lejana. Una vez más, Caballero aprovechó su altura y fue letal con la testa. Hasta cuatro de sus dianas totales han llegado de cabeza. Y aunque ha demostrado sentirse más cómodo con la zurda, es un delantero que le pega con todo. Con Luis Milla ha mejorado también su solvencia cuando juegan a domicilio, tres de los siete goles que ha marcado esta campaña han llegado lejos del Ángel Carro frente al único de la anterior, contra el Girona en Montilivi (1-1).

El cambio de rol de Jonathan Pereira menguó sus minutos sobre el verde y, con ellos, su frecuencia de gol. Contra la Ponferradina (3-1) en el Ángel Carro, el vigués actuó como punta de referencia y el argentino tuvo que conformarse con el papel de revulsivo. Marcó el tercero, pero Pereira ya había hecho los deberes con un doblete y revolucionado el planteamiento ofensivo del equipo. Su presencia en el once mermó en las jornadas siguientes bajo la sombra de «el rata».

Oviedo, punto de inflexión

Relegado al banquillo ante la eficacia del delantero gallego, la figura de Caballero regresó con fuerza ante el Oviedo. Ese día no marcó, pero su sola presencia rescató a los rojiblancos del inframundo. Noqueados por dos goles azules en los 10 primeros minutos, los lucenses no encontraban su sitio en su propio césped. Milla dio otros 10 minutos de confianza, pero ante el aturdimiento de los suyos envió a Caballero a calentar. Un replanteamiento valiente, con dos referencias ofensivas, espabilaron al equipo local, que consiguió neutralizar a los rivales e incluso acorralarlo en los compases finales.

La bofetada anímica no pasó desapercibida para el cuerpo técnico, que restauró a Caballero en la titularidad las jornadas siguientes. Ni ante el Llagostera (0-0) ni contra el Mirandés (1-4) la fórmula para conjugar a Pereira y a Caballero en la línea más adelantada funcionó para los rojiblancos. Sin embargo, la quinta amarilla de Pereira contra los de Carlos Terrazas le dejaba vía libre al argentino. Milla apostó por una única referencia: Caballero.

Se tropezó con el gol cuando menos lo esperaba, en el tiempo de descuento. El balón se le escurrió de las manos a Casto tras intervenir en un lanzamiento de David Ferreiro. Caballero estaba en el sitio y en el momento adecuado y no dejó escapar la oportunidad.