El Lugo aspira a cerrar la crisi con una victoria sobre el Eibar
04 ene 2014 . Actualizado a las 07:00 h.Comienzo de año con nuevos propósitos. El primero, segar de una vez la mala racha de resultados del mes de diciembre. El Lugo ha olvidado el sabor de las victorias y, pese a que desde el vestuario se trata de transmitir tranquilidad, la esperanza pasa por detener la sangría de puntos contra el Eibar. El choque dará comienzo a las 18.00 horas en el Ángel Carro.
Gallegos y vascos se reencuentran dos años después de que sus destinos se cruzasen en la promoción de ascenso a Segunda. Entonces, los de Setién acabaron en la categoría de plata, mientras que el Eibar tuvo que aplazar los festejos para la campaña siguiente.
La mejor noticia para los rojiblancos es que toda la plantilla está disponible para el primer compromiso de 2014. Incluido Rennella, aunque su estado de forma no parece óptimo.
Fernando Seoane, que cumplió un partido de sanción contra el Hércules, podría regresar esta tarde al once inicial. «Es posible», reconoce Setién, si bien no esquiva la ocasión para asegurar que está «contento» con el rendimiento de Rafa García, su sustituto en la anterior jornada. El cántabro indica que el mediocentro compostelano «es importante para nosotros, como todos. Y reúne condiciones que le vienen bien a cualquier equipo».
Más problemas tiene Garitano, preparador del Eibar. El mediocentro Diego Rivas causa baja por sanción, mientras que el portero Diego Rivas y Lillo no estarán por lesión. A ellos hay que sumarle la ausencia de última hora de Gilvan, que podría padecer una rotura de fibras.
Los vascos comparecen en el Ángel Carro con la vitola de equipo revelación del campeonato. Pero, como es lógico, Garitano trata de rebajar la euforia antes de la visita al feudo rojiblanco. «Siempre que he visto al Lugo, me ha dado sensaciones buenas y de poder ganar», apunta el preparador de los azulgrana.
Sangría local
El Lugo ha sellado sus tres últimas comparecencias como local con otras tantas derrotas ante Sporting, Alcorcón y Hércules. Para detener la sangría, Setién apela por ajustarse el cinturón de seguridad: «Nosotros vivimos mucho del balón y será importante no cometer errores groseros en la circulación que ellos puedan aprovechar en las contras».
El técnico insiste en que su equipo «volverá a ganar, aunque no sé cuándo». Y alerta del peligro ofensivo de los eibarreses Arruabarrena, Morales y Jota.