El entrenador reconoció que tuvieron dificultades para controlar en el centro del campo
15 dic 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Fue muy escueto Quique Setién en su intervención tras el partido. «Cometimos un error y lo pagamos caro», dijo, refiriéndose a la jugada del 1-0, en la que Toti conseguía robarle el balón al siempre fiable Fernando Seoane.
El equipo se atascó por el empuje y el mordiente de los locales, un problema que no ocultó Setién. «No supimos superar la presión inicial del Alavés y nos costó mucho entrar en juego en el centro del campo», dijo el preparador de los lucenses, crítico.
Una forma de actuar que supieron cambiar tras el paso por los vestuarios, sobre todo, con la inclusión de Álvaro Peña por un Juanjo que no tuvo opciones de remate. «En la segunda parte, no obstante, creo que tuvimos el partido bajo control y de ahí que lográramos empatar y generar ocasiones», añadió el entrenador.
Setién también destacó el despliegue físico de sus rivales: «Nos encontramos con un Deportivo Alavés muy aguerrido, que jugó con mucha agresividad. Un rival que ha suplido sus carencias con mucho espíritu de sacrificio».
Eso sí, prefirió no calificar el estilo futbolístico de los blanquiazules: «No soy yo el que tiene que valorar el juego del Alavés».
En zona de promoción
Pese a la derrota, y a haber sumado tan solo un punto en las cuatro últimas jornadas, el Lugo volvió a acostarse ayer en zona de promoción de ascenso a Primera. Le favoreció la derrota del Las Palmas en su casa contra el Castilla. Eso sí, a expensas de lo que suceda hoy, todo se comprime aún más: los rojiblancos están cinco puntos por encima del descenso.