Seoane toma fuerzas para su tercera pretemporada con el Lugo
22 jul 2013 . Actualizado a las 06:00 h.Un esquema habitual de Quique Setién cuenta con dos mediocentros por delante de la línea defensiva (aunque varias veces en estos años haya apostado por un trivote). Es una zona del campo en la que al míster le gustan poco los cambios, y las parejas se convierten casi en fijas desde el inicio hasta el final de la temporada. La del curso pasado, con los infatigables Pita y Seoane, tendrá continuidad esta. Llegará otro refuerzo para la zona, además del joven Álvaro Peña. Pero para los aficionados, Pita quedará como el pulmón y Seoane como el corazón en la primera permanencia del club en Segunda. El músculo vital rojiblanco retoma nuevos bríos para afrontar la temporada 2013-2014.
Una buena preparación física se torna vital para un jugador encargado de apagar todos los fuegos que se producen en el campo. Que debe ayudar a sus defensas, y tapar los huecos que dejan los centrocampistas en su afán ofensivo. Seoane admite que ya tenía ganas de volver, de cargar las pilas, aunque confiese que, sobre todo, de competir. Se encontraba «con moitas ganas de empezar». «Xa tiña mono de tocar balón, de pisar o campo. É ilusionante, e estou con moitas ganas de que empece a Liga», admite.
Se identifica con la forma de trabajar planeada por Quique Setién y refrendada por sus ayudantes. Ese todo con balón que ya nada tiene de excepción en el panorama balompédico nacional, y sí de regla. «A todos os xogadores gustaríalles ter estas pretemporadas. Todo o tempo co balón e se leva moito mellor. O de ir correr o monte é antigo. Temos sorte de ter este adestrador», asegura.
«Balón e personalidad»
Eso se transmite después en las sensaciones sobre el campo. Y, aunque destaca que es un estilo que se aprende «fácil», a él le costó un poco retomarlo al inicio de la pasada campaña. «Cando cheguei tiven que cambiar o chip bastante -admite-. Viña de xogar a outra cousa, e custoume. Pero non é nada difícil, porque non nos pide nada do outro mundo. So ter o balón e ter personalidade».
Así, con un año más al lado de Pita, parecerá más sencillo el entendimiento, aunque aumente la competencia. «Xa coñecemos os rexistros. Os mecanismos están marcados. Non é difícil coller os conceptos do míster», dice. Y no tiene reparos, pese a su peso específico sobre el campo, a ganarse la titularidad como si fuese un recién llegado, ante las nuevas incorporaciones: «Sempre que vengan compañeiros a sumar o beneficiado será o equipo. Competencia haberá aquí, e en tódolos lados tiven que pelexar cada día por xogar. E se ven algún máis, tocar facelo de novo».
En manos de Setién
Deja la decisión en manos del míster, Quique Setién, quien ya quedara prendado de las prestaciones del de Ames en su anterior etapa rojiblanca (el primer año del cántabro como entrenador), y que le sirvió de trampolín hacia el Nástic de Tarragona en la división de plata. «O míster no se casa con ninguén. Se ten que poñer a alguén, e outro mandalo á grada, farano. Será o máis xusto e xogará quen o mereza», resalta Seoane.