Derbi sí, pero sin pactos

Murillo EN ROJIBLANCO

CDLUGO

07 jun 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Que cerca de 3.000 ponferradinos calienten motores para reventar el Ángel Carro mañana, en una jornada histórica para la capital administrativa del Bierzo en la que se juega la Deportiva la posibilidad de promocionar a una plaza de ascenso a Primera, también involucra indirectamente al Lugo. Y me explico: el partido es intrascendente para los rojiblancos en cuanto a clasificación. Pero hay algo más. Los lucenses se juegan su propio prestigio y honestidad ante el vecino rival. Porque, obviamente, el sagrado deseo de los mismos ha de quedar salvaguardado por la nobleza del juego. Y de ahí, sí que puede salir dañada la imagen como club del equipo de Setién. Tiene que quedar a salvo el honor de unos profesionales que, hasta la fecha, han sido un ejemplo. Todo equipo que salga a competir solo tiene una misión insoslayable: ganar dentro de los cauces más estrictamente deportivos. Esa premisa debe ser siempre innegociable. Si la Ponferradina gana en buena lid en el Ángel Carro, ha de serlo por la única vía autorizada: la deportiva. El Lugo no puede permitir que su honor quede bajo sospecha.

Claro que va a ser una tarde de supuestos maletines. Están prohibidos terminantemente. Ni siquiera por ganar. Si hubiese cualquier tentación desde Las Palmas o Alcorcón, la obligación de una supuesta oferta en ese sentido debería ser rechazada y denunciada. Si hemos llegado hasta aquí como ejemplo de club serio y modélico, dentro de la mayor humildad, obligado es cerrar la temporada con la única misión de derrotar mañana a la Deportiva. Y que el derbi de los Ancares sea una fiesta para que gane el mejor, sin trampa ni cartón. Derbi, sí, pero sin pactos ajenos al deporte.