Busca un triunfo ante un Castilla intratable en su casa en el 2013
18 may 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Olvidada la sensación que generan las victorias, el Lugo comparece esta tarde, a las 18.00 horas, en Valdebebas. Complicado escenario para alcanzar de una vez la frontera de los cincuenta puntos, esa en la que los mandatarios rojiblancos trazaron un arco iris de felicidad el pasado verano. El Real Madrid Castilla ha trazado un curso de menos a más y, en sus últimas actuaciones como local, ha acostumbrado a sus fieles a degustar sabrosos festines. No pierde en su campo desde diciembre y posee calidad suficiente para reventar cualquier obstáculo que se le presente en el camino.
De cara al choque de hoy, el Lugo tratará de desactivar el caudal ofensivo de un adversario que derrocha calidad y dinamita. Los blancos son el segundo conjunto más efectivo a la hora de dinamitar porterías contrarias, solo superados por el Barcelona B. Jesé, que acumula veintiuna muescas en sus estadísticas goleadoras, es la punta del iceberg de los pupilos de Toril.
La baja de Denis Tcheryshev, expulsado en la anterior jornada ante el Racing de Santander, será bien recibida por la zaga del Lugo. El extremo posee una velocidad endiablada y se halla en la campaña de su consagración. Tampoco estará Fabinho, que deberá cumplir un partido de suspensión por acumulación de amonestaciones.
Pero las bajas no son argumentos que preocupen demasiado a una escuadra que tiene un profundo fondo de armario.
Además, en el conjunto capitalino existe ánimo de venganza por lo que sucedió en la primera vuelta en el Ángel Carro. Entonces, los lucenses remontaron un encuentro que se había puesto cuesta arriba y se impusieron por 3-2. «Fue un poco duro, pero ahora queremos la revancha», desvela Casado.
Control
El Lugo tratará de minimizar los errores defensivos. «No queremos un partido como el del Almería», reconoce Quique Setién. Y es que, de la impermeabilidad de la zaga rojiblanca y del achique de espacios partirán parte de las opciones de rascar algo positivo en Valdebebas.
La sequía de triunfos de los del Ángel Carro -acumulan tres empates y tres derrotas en las últimas jornadas- lastra la confianza del equipo. No obstante, el primer camino hacia la remontada del vuelo llegó en el último desplazamiento, en Barcelona, cuando, por primera vez a lo largo del curso, marcaron dos tantos a domicilio.