Los rojiblancos han logrado rachas de cuatro victorias consecutivas durante todas las temporadas en las que Setién ha ejercido como técnico
04 abr 2013 . Actualizado a las 07:00 h.La victoria lograda el pasado sábado contra el Xerez ha despejado el horizonte de la permanencia para el Lugo. No obstante, los rojiblancos aspiran a sellar la continuidad en Segunda de manera matemática. Pasado mañana visitan a un Elche que lidera la tabla y tiene un pie en Primera División. A los del Ángel Carro se les presenta la posibilidad de dar un golpe de prestigio en el Martínez Valero y de rubricar unas cifras conocidas en la etapa de Quique Setién como entrenador, las de los cuatro triunfos seguidos. El cántabro lo ha logrado en las tres campañas anteriores, en Segunda B.
En la campaña 2009-2010, el Lugo selló cuatro victorias consecutivas contra Eibar, Barakaldo, Athletic B y Sestao River. La cadena se rompió dos semanas antes de que Quique Setién viviese su momento más delicado en la ciudad de las murallas. El equipo perdió fuelle y acumuló nueve jornadas seguidas sin ganar.
El récord, en seis
La racha más amplia de victorias del conjunto rojiblanco con Setién en el banquillo se produjo en el curso 2010-2011. Entonces, Universidad de Las Palmas, Celta B, Extremadura, Pontevedra, Deportivo B y Cerro Reyes fueron cayendo a los pies de los del Ángel Carro de manera consecutiva. El Badajoz quebró la buena dinámica, pero el Lugo acabó embolsándose el título de campeón de Liga y luchando hasta el último momento por el ascenso.
La pasada campaña, los rojiblancos encadenaron cuatro triunfos en dos ocasiones. La segunda, hace un año, fue quebrada de manera brutal por el Castilla en el Ángel Carro el 8 de abril (1-5).
Ahora, con la racha abierta después de tumbar de manera consecutiva a Murcia, Racing de Santander y Xerez, el Lugo se probará en el campo del líder, un adversario casi inaccesible, pero al que ya fue capaz de derrotar en la primera vuelta (1-0).
Posesión
Para batir a los franjiverdes, el Lugo tratará de apelar a sus recursos habituales. «Si no tenemos el balón, lo pasaremos mal. Esperamos ser capaces de desplegar nuestro fútbol, porque ellos nos presionarán y nos obligarán a estar precisos y rápidos», manifiesta Belfortti, jugador rojiblanco.
Una de las claves para que los de Setién conquisten el Martínez Valero puede radicar en el apartado defensivo. Los lucenses han dejado la portería a cero en tres de sus cuatro últimos compromisos. Una circunstancia que, además, ha permitido a Yoel ascender al cuarto puesto en la clasificación del Zamora.