Víctor Díaz es el comodín de Quique Setién. Menos de delantero y portero, casi ha jugado de todo en el Lugo en lo que va de año. «Dadas las circunstancias, si hace falta, me pongo bajo la meta», dice el andaluz, que llegó al equipo como lateral derecho.
«Tengo la suerte de poder adaptarme a cualquier posición. Y te vas acostumbrando», dice Víctor, que en el Celta B llegó a jugar de mediocentro y también bastantes partidos de central.
Al margen de su polivalencia, resalta la importancia de los próximos partidos, con preponderancia al del domingo en Anduva, en donde ya jugó en temporadas anteriores. «En su campo están muy cómodos, y sí parece más chico que el Ángel Carro. Pero nosotros salimos con la misma idea, sea Anduva o el Camp Nou. Aunque hemos demostrado que sabemos adaptarnos a las circunstancias, y salir bien al contragolpe», apunta.