Óscar Díaz marcó su primer gol con el Lugo de falta en El Molinón
05 feb 2013 . Actualizado a las 12:39 h.Óscar Díaz se ha convertido en el referente ofensivo del Lugo. Sus goles son la consecuencia última del despliegue estilístico del equipo, y lo han puesto en el candelero, con cantos de sirena de otros lares. Pero su estreno goleador no se produjo hasta la cuarta jornada, o lo que es lo mismo, hace una vuelta. Un gol de falta directa en el Molinón sirvió al Lugo para sumar su segundo punto como forastero.
En aquel encuentro, el 9 de septiembre, Quique Setién aún no se había decidido a dar el paso definitivo y colocarlo como referente en el ataque. Todavía aparecía por la banda diestra, en donde lo habían situado sus últimos entrenadores, y Fran Sol ocupaba la titularidad como nueve. Los asturianos se adelantaron, pero Óscar guardaba una sorpresa. En una falta centrada, a algo más de 25 metros de la portería local, posó la pelota con mimo y, con solo tres pasos, clavó un derechazo en la escuadra izquierda. Imparable.
De todas las facturas
Empezaba su escalada, que ha regalado goles de todas las facturas. Lo han sufrido desde los gijoneses el Huesca (le hizo dos, y fue su última aparición por la banda), el Murcia, el Elche, el Villarreal, el Almería, el Castilla, el Villarreal y el Las Palmas, de momento, el último. Falta directa, con el pie izquierdo, con el derecho (nueve de los diez), en contraataque, conduciendo el balón, en llegadas al área, de penalti... Ha demostrado dominar todas las suertes. Cuesta creer que, en su mejor año cuantitativo en el fútbol profesional, vistiendo la camiseta del Xerez (2010-2011), se quedase en seis.
Con la zurda le marcó, a la media vuelta, al Sabadell, aunque quizás su variante más destacada haya sido aprovechar su velocidad y colocación para, al seguir los contragolpes rojiblancos, remachar a sus adversarios. Aunque también a demostrado su técnica individual para fabricarse jugadas ad hoc. Si no, que se lo digan al Murcia: tres de sus defensores aún se preguntan cómo pasó entre ellos para plantarse en el área y colar el balón en el fondo de la red.
Solo tiene una asignatura pendiente: de cabeza. Mas el portero Barbosa impidió que su testarazo picado traspasara la línea de gol, aunque en el rechace le marcó el 2-1 al Las Palmas.
Con precaución
Óscar acabó cargado el partido contra el Córdoba, y ayer se ejercitó en el gimnasio, por precaución.