Candidez reiterada

Millán Gómez

CDLUGO

El Lugo sufre imprecisión en ambas áreas. Se impone en el medio como norma general, pero la indefinición impide sumar puntos que le llevarían, según el inútil cuento de la lechera, a un puesto más alto. Como ante el Cádiz, mantuvo la hoja de ruta pese al césped. El balón parado (tres tantos recibidos en dos jornadas) y una jugada aérea restaron.

Los lucenses solo han anotado más goles que tres equipos, todos ellos en descenso. Revelador. En defensa, se muestran fuertes pese a cierta inocencia siendo el decimocuarto que menos tantos recibe. Por razones físicas y deportivas, se afianza la dupla Lolo Pavón-Víctor Marco. La irrupción de Rubén Durán (ya no en la banda, y sí en su puesto habitual de mediapunta) aumenta los recursos y amplía el arsenal en ataque, al igual que un Setién introductor de variantes para una plantilla motivada y en la cual saltar de la grada al césped es un paso asequible frente a clubes donde resulta inusual. Plantillas más reducidas numéricamente no gozan de esta rotación real. Ahora, un viaje de tronío a un anfitrión modélico y simpático que, por lo singular de la Segunda, viaja a tropezones y a cuatro puntos del ascenso. Un botón: el Lugo empató en los estadios de los otros dos recién descendidos.