Al finalizar el partido, Quique Setién se mostraba conforme con la actuación y el rendimiento dado por el Lugo. No así con el resultado. «Lo hicimos casi todo bien. Jugamos contra un buen rival, y lo hicimos con intensidad y lucidez. Llegamos en innumerables ocasiones, por la banda, por el centro. Nos pudimos poner por delante, y nos encontramos con un marcador en contra», decía el técnico.
Para él, lo más difícil fue tratar de superar el muro que había colocado el Toledo frente a su área: «Más no podemos hacer. Llegamos a zonas de remate, pero con cuatro, cinco o seis jugadores casi dentro de la portería es muy difícil. El desmarque es imposible con tantos tapando, y la única opción es llegar por banda. Si hiciéramos la cuenta de los centros que hicimos desde ahí, como el que remató Claudio para hacer ese gran gol... Yo estoy satisfecho, porque el equipo estuvo lúcido, y podíamos haber ganado en cualquier acción».
«No acertamos»
«No ganamos porque no acertamos. Tuvimos más ocasiones, pero hay que meterlas. Hasta ahí, no podemos pedir más. Tuvimos el 70 u 80 por ciento de la posesión, y sólo tras el primer gol retrocedimos un poco durante diez minutos», explicaba.
No le puso pegas al penalti que supuso el 0-1 («pudo ser», dijo lacónico), pero sí a la falta («para mí no es», dijo), cuya continuación en el área, acabó con el empate toledano. «Es una lotería lo que sucede después», matizó, inquirido sobre la falta de contundencia de su zaga en la acción.
También habló Setién de cómo queda el plantel ante el partido de Copa Federación de pasado mañana ante el Racing de Santander B: «A ver qué nos permite el equipo. Pero está bien físicamente, y si no, hay juveniles».
Alfaro
Por su parte, Manuel Alfaro, entrenador del Toledo, se mostró muy disgustado con la labor arbitral, que le deja con varios sancionados. Valoró de forma «positiva» el punto. «Jugamos contra uno de los favoritos», recordó.