¿Se romperá el tedio?

Murillo

CDLUGO

26 ago 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Se levanta el telón de una nueva temporada en el Lugo, con la tímida esperanza de un renacimiento de objetivos claramente diferente a la atonía de los últimos ejercicios de militancia en Segunda B, donde el equipo se ha asentado deportivamente sin otras aspiraciones que las de la permanencia. Uno cree que hay que mirar hacia arriba, con prudencia, sí, pero con firmeza. Ni hay que vender falsas ilusiones ni tampoco se puede renunciar a las mismas. Hay que saber dónde se está, pisando en tierra firme, para transmitirle al aficionado que este equipo tiene capacidad para todo, si se hace un trabajo serio y disciplinado, pero ese todo se quedará en nada si la mínima dejadez se apodera de los responsables de la tarea: los jugadores y el cuerpo técnico.

Como ya es habitual en la política deportiva del club, ha habido una profunda reestructuración de la plantilla, no exenta de renovaciones o con contratos en vigor. Y destaca la remodelación de los hombres de vanguardia, o de medio campo hacia arriba. Varios delanteros con la vitola de goleadores contrastados, acompañados de otros jugadores de claro corte ofensivo. En cualquier caso, habrá que ver si se confirman las expectativas de ese hipotético salto de calidad en el poder realizador del equipo de Setién, mientras que la retaguardia aparece, a priori, por supuesto, como la línea que ofrece más dudas. Es decir, con menos efectivos por puesto para completar una plantilla compensada. En cualquier caso, todas estas expectativas comenzarán a disiparse en plena canícula de agosto, con un reproducido viejo derbi con el filial del Deportivo, el domingo en el Ángel Carro. Estrenamos cambio de grupo, en ese absurdo carrusel sin sentido al que se somete cada temporada a la Segunda B, y donde el estreno del nuevo patrocinador (Leche Río) es otra novedad. Como reto para el técnico se presenta el hecho de desterrar una repetición de una caída en picado del equipo en la segunda vuelta. Por si acaso.