A causa de la huelga en instalaciones deportivas el Montañeros se enfrentará en Laracha al Mirandés
05 mar 2010 . Actualizado a las 11:31 h.El Municipal de A Laracha será el tercer campo del Montañeros como equipo local en lo que va de temporada, hecho inusitado en una categoría como la Segunda División B. Allí recibirá el equipo coruñés al Mirandés el domingo a las doce y media de la mañana. Y allí intentará romper su mala racha en el exilio, contagiada a los desplazamientos. En O Roxo, empató contra el Eibar y el Athletic B (1-1, en ambos casos). Por ello, y a modo de protesta, la directiva sopesó seriamente actuar como local en el propio campo de su rival, en Miranda de Ebro. «Al menos, haríamos taquilla, aunque fuese con los aficionados del Mirandés», espeta el presidente del club, Fausto Vázquez. El césped de O Roxo no estaba en condiciones debido a los efectos del temporal en el césped y a la acumulación de partidos y la otra opción manejada fue el Anxo Carro de Lugo.
Existe malestar en el seno del Montañeros por los efectos de la huelga de empleados de instalaciones deportivas, que mantiene cerrado su campo habitual, el coruñés de Elviña. Fausto lo confirma: «Jugar en un campo que no es el nuestro trae perjuicios al club, pero más el hecho de no poder entrenar, no solo el primer equipo, sino todos los de categorías inferiores, que son punteros en sus respectivas competiciones», argumenta.
Llamada a las instituciones
«Por el bien de todos, el problema debería solucionarse. Alguien tiene que poner remedio a esto, porque hay huelga desde hace un mes y que no se avance... es para replantearse el modelo deportivo de A Coruña. Alguien tendrá que reflexionar y buscar soluciones, porque parece que nadie es culpable de esta situación», añade el dirigente del Montañeros.
Los futbolistas acompañan las opiniones del presidente, incluso los que han jugado como locales en A Laracha en anteriores etapas de su carrera, Iago Iglesias y Rubén Rivera. El mediapunta olvida las comparaciones de su etapa con el Laracha porque «la superficie cambió de natural a artificial y eso modifica todo nuestro juego». «El césped está muy bien cuidado e imita mucho al natural, en ese sentido, es mejor que Elviña, que está muy descuidado», explica. «Pero precisamente, al ser tan parecido a la hierba natural y por sus reducidas dimensiones, se asemeja más al campo del Mirandés, y eso nos perjudica», argumenta. «Desde luego, con tanto cambio, no salimos beneficiados, eso seguro. Parece que llevamos dos meses jugando como visitantes. En el fútbol es necesaria la rutina de jugar cada quince días en el mismo campo», explica.
Rubén Rivera añade que «cuando nosotros estábamos en el Laracha era de hierba natural y ahora es sintético, pero lo conocemos de entrenar. Es bastante más pequeño que el de Elviña y eso perjudica».
El Montañeros ocupa la octava plaza de la clasificación, con cuarenta puntos, a tres de los puestos que dan derecho a jugarse el ascenso. Lleva sin ganar desde el 31 de enero, cuando batió al Lugo (0-1) en el Anxo Carro.