Las aguas bajan revueltas en la casa lemista. Al retraso en los pagos por causas en principio ajenas al club se unen otras razones de índoles deportivas, que lejos de mantener la calma pueden perjudicar al club. Todos los futbolistas de los que dispone el Lemos tienen la obligación de estar comprometidos con el proyecto. Esta circunstancia no implica sólo estar disponible para jugar los partidos, sino también para entrenar.
Independientemente de la calidad, todos los futbolistas han de someterse a las reglas del juego. Existe malestar en la cúpula del club que preside Mariano Rodríguez Cedrón con la actitud del delantero ourensano Róber Cotarelo, que incluso el pasado lunes, según fuentes de la junta directiva, llegó a pedir la baja. La ausencia en los entrenamientos ha sido una constante en los últimos tiempos, a lo que se unen sus vacaciones de verano, que le impidieron realizar óptimamente la pretemporada. En total no estuvo en siete sesiones en las últimas semanas y tampoco justificó su ausencia. El cuadro técnico también está muy molesto con esto y desde la cúpula del club podría planteársele un ultimátum por el cual o entra en la dinámica del equipo o hace las maletas y se va.
El secretario de la junta, José González Pousa, comentó ayer que a él no le constaba que el futbolista hubiera solicitado la baja, aunque también dijo al mismo tiempo que «el tema Cotarelo no se trató en la junta directiva del pasado lunes». Esto se traduce en una contradicción del propio directivo, que hace sospechar que sí existe un problema en esta cuestión.
Por otra parte, el martes la junta directiva mantuvo una reunión con el secretario técnico de la entidad, Kubala, en el que se le pidió un análisis de los últimos acontecimientos referentes a la entidad. También le solicitaron que lime asperezas con Miguel Ángel Cabero, el técnico, ya que ambos deben de remar en la misma dirección. En una palabra, hubo un ligero toque de atención al director deportivo en todos los sentidos.
Fichajes
Por lo que respecta a este apartado, el central belga Lamin no tiene asegurada su continuidad, ya que al secretario técnico no le convence y el cuadro de entrenadores le parece un futbolista con muchas similitudes con respecto a Chusco. Lo que tienen claro es que lo que no van hacer es fichar a un futbolista de características similares a los que Cabero tiene en la plantilla.
Lo que le ha comunicado estos últimos días Kubala al club es que el tema de la incorporación del jugador del Lugo Muíña es posible, pero este tema ya se está alargando demasiado, puesto que el equipo necesita los refuerzos, ya que de los dos partidos perdió los dos, y el domingo recibe al Coruxo en el campo municipal de A Pinguela. Las próximas horas han de ser determinantes para que se solventen todos los temas deportivos pendientes. Así lo quieren los directivos, que capitanea Mariano Rodríguez Cedrón, que de momento sigue confiando en sus asesores. Una derrota el domingo podría poner nervioso a más de uno.