La SD Sarriana encarrila su futuro

La Voz

CDLUGO

ALBERTO LÓPEZ

El equipo de Ribela sumó tres puntos de oro en Sangoñedo a costa de un Chantada que continúa en horas bajas Despedir el año y recibir el nuevo con victoria es el mejor medicamento para curar el mal que aquejaba a la SD Sarriana en la presente campaña y de paso despejar fantasmas. Los de Ribela sumaron tres puntos de oro a costa de un Chantada que a medida que avanza el campeonato parece desinflarse. En el choque de Sangoñedo debutó Sampayo, recién incorporado a las filas del equipo de Fernando Burgo.

07 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

F. LÓPEZ SARRIA Vientos de bonanza parece que trae el 2002 para la Sarriana. El pasado año se cerraba con un nuevo presidente al frente del equipo, Antonio Vázquez Páramo, y una goleada ante el Guitiriz, mientras que la apertura de éste parece encarrilar el futuro al lograr imponerse en Sangoñedo al Chantada (0-1). El derbi que protagonizaron chantadinos y sarrianos tenía ya en sus prolegómenos connotaciones de vital importancia. Los locales necesitaban el triunfo para no verse inmersos en la zona de peligro y recuperar la forma que la pasada campaña les llevó a ser un firme candidato al ascenso. En cuanto a los visitantes, la angustiosa situación en la tabla les obligaba a buscar un marcador positivo para despejar el futuro. El resultado final deja a los de Marolas un tanto tocados y con el síntoma de que a medida que avanza la campaña parecen desinflarse. Mientras que los de Fernando Burgo siguen con una escalada en la que no pueden permitirse demasiados fallos. Las últimas incoporaciones al equipo parecen dar el resultado apetecido y frente a los chantadinos debutó Fernando Sampayo, que rayó a buen nivel. Sobre el partido, el jugador de la Sarriana Pablo manifestó que «fue un encuentro de mucha presión y muy revolucionado. El campo de arena y el gran desgaste físico de los locales nos hicieron trabajar muy en serio. Creo que la victoria fue justa por ocasiones, ya que si ellos gozaron de una opción muy clara con un tiro al larguero, nosostros dispusimos de tres y por suerte conseguimos transformar una». El joven canterano regresaba a Ribela después de formarse en las categorías inferiores y de hacer un periplo por el equipo juvenil del Lugo, Becerreá, Oural e Incio, del que se incorporó en la presente campaña a la Sarriana. Hacía su debut en la cuarta jornada en Barreiros y desde entonces es un fijo en las alineaciones de Fernando Burgo.