Dejan el equipo cuatro jugadores y hay cino altas, además del técnico, José Luis Vilariño El equipo de fútbol sala de Pobra de San Xiao, Muebles Caloto, afrontará la próxima campaña en la Primera Nacional A con una plantilla muy renovada. A los traspasos de José, al Cefire Burela, y Nino, al Cafés Candelas Prone, se unen las bajas definitivas de Palmeiro y Villa. El nuevo técnico de la entidad, José Luis Vilariño, diseñó un organigrama del club que pasa por un filial con mucha proyección y un primer plantel muy compensado, polivalente y competitivo. El objetivo final lo marcará la marcha en la liga.
07 jul 2000 . Actualizado a las 07:00 h.F. LÓPEZ SARRIA Salvo que aparezca un jugador contrastado que entre dentro de las posibilidades económicas del club, el Muebles Caloto de Pobra de San Xiao ya tiene totalmente conformada la plantilla para la venidera campaña en la Primera Nacional A. Las altas y bajas producen una auténtica revolución en el equipo. José Luis Vilariño Sanfiz cuelga las botas como jugador y sustituye en la dirección técnica al coruñés Castillo, que dirigió al equipo desde mediados de la pasada temporada. El nuevo preparador afronta una renovación casi total del plantel diseñando un organigrama que pasa por tener diez jugadores de buen nivel en el primer equipo y un filial formado por jóvenes promesas de la comarca y Lugo. En este sentido, varios jugadores procedentes del fútbol sala sarriano, uno de O Páramo que jugó en el Lugo juvenil, otros dos de diecisiete años de la capital amurallada y cuatro cadetes de las escuelas deportivas del Concello de Láncara formarán junto a otros del pasado campeonato en el cuadro vinculado. Vilariño argumentó al respecto que «mi pretensión es que, para cada partido, quiero convocar dos jugadores del filial para irlos preparando de cara al futuro. Nuestro club no se puede permitir fichar a golpe de talonario porque eso es pan para hoy y hambre para mañana. Por eso queremos apostar por un proyecto estable a medio plazo». El nuevo proyecto invita a un futuro muy prometedor, sobre todo al lograr reunir a una pléyade de jugadores en el equipo de nacional formando una plantilla muy compensada, polivalente y competitiva. «Costó mucho trabajo conseguir estos jugadores para suplir las bajas. Pero estoy muy contento y optimista pues creo que tenemos un equipo de garantías que, a poco que nos respeten las lesiones, puede llevar la ilusión a nuestra afición», afirmó el preparador del Caloto, Vilariño.