Carta leída en el homenaje en Vimianzo al jardinero municipal Santiago Pose Calo, que se ha jubilado
11 oct 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Querido Santi,
Hoy es un día muy especial, porque has llegado a tu merecida jubilación. Parece que fue ayer cuando todo comenzaba y cuando tú, Manolo y yo, con la ayuda de mamá, nos enfrentamos a la vida con muchos cambios y dificultades. Para nosotros, la vida no fue fácil. Duro fue el episodio de meningitis, Manolo con una discapacidad y mamá sola, al frente de todo. Ella, recordarás, siempre tuvo un gran pesar que la acompañó hasta que nos dejó: el hecho de no poder mandarnos a los tres a la escuela.
Papá nos dejó demasiado temprano, cuando yo recién había cumplido los ocho años. Más tarde también se fue nuestro abuelo. Mamá se quedó sola con tres hijos, haciendo de padre y madre a la vez, y con las dificultades y problemas de salud en vosotros dos, mis dos hermanos, pero nunca se rindió. Gracias a ella salimos adelante, y gracias a ella podemos decir que hoy somos lo que somos.
Atrás quedan momentos que forman parte de nuestra vida.
Como los días que pudimos ir a la playa los tres hermanos. Manolo se empeñaba en que nos metiéramos en el agua hasta el cuello, pero la realidad es que nunca pasamos de los tobillos. Somos de secano. Recordarás también el día en que mamá le pidió a nuestro hermano que le acercase «una galleta», ya que ella estaba con las tareas de la hierba seca. Y Manolo llega con una caja de galletas de María Fontaneda..., sin entender muy bien el porqué de nuestras risas. Recordarás, además, todos esos días en los que era yo muy asiduo de las verbenas de la parroquia y lugares cercanos. Era muy frecuente que llegase a casa algo perjudicado y a mamá siempre le decía que algo que había comido me había sentado mal. Siempre quise pensar que se lo creía, aunque era muy lista.
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Tú, hermano, siempre has sido un apasionado de las plantas y la pesca. Sabes también, por otro lado, que yo, al contrario, soy muy fanático de las manzanas que tú recolectabas, pero también de la caza. Ahora tengo un heredero, Martín, al que le gustan mucho las dos cosas.
A lo largo de toda nuestra vida hemos trabajado muy duro para hoy tener lo que tenemos, para ayudarnos los unos a los otros, y gracias a ello salimos adelante. Ahora te toca descansar y disfrutar, gozar de tus plantas, de tus cañas de pescar y de todas tus aficiones. A mí me toca esperar unos años, pero quiero que sepas que me siento muy orgulloso de verte llegar a este momento y que lo hagas rodeado de tanta gente que te quiere. Gracias por ser un hermano, un apoyo, un amigo. Y en esta nueva etapa te deseo por encima de todo salud, paz y felicidad.
Severino Pose Calo es hermano de Santiago Pose Calo. Este último fue durante un cuarto de siglo jardinero municipal en Vimianzo, una persona muy querida a la que jornadas atrás corporación y trabajadores le rindieron un cálido homenaje. Santiago perdió la audición a causa de una meningitis.