La Iglesia es la mayor terrateniente de la comarca, con más de 1.300 bienes
VIMIANZO
Carballo y Vimianzo, de los que más tienen de Galicia, sobre todo fincas
07 mar 2021 . Actualizado a las 05:00 h.La Iglesia es la mayor titular de bienes en la Costa da Morte, con 1.334 propiedades registradas en Bergantiños, Soneira y Fisterra, además de Cerceda. Ese número incluye todo, desde lo más evidente (iglesias, capillas, rectorales, terrenos anexos, especialmente huertos; cementerios...) hasta fincas, cientos, la inmensa mayoría rústicas. Y mucho monte (pinares, eucaliptales), pero también algún garaje o solar urbanizable, o fuentes ligadas a los cultos (la de Santa Margarida, en A Laracha), campos de las fiestas (San Xosé de Meanos, Zas); un palomar en Malpica, donde también hay un galpón, un alpendre y un oratorio. En Camariñas está registrado incluso un campanario (el exento de A Ponte do Porto). Algunas de las fincas llevan ya en su microtoponimia la propiedad, como el Resío do Cura, y Pinar do Cura, en Ponteceso; el Agro do Cura o Estivada do Cura, en Vimianzo; el Prado do Cura, en Zas; la Chousa do Cura, en Coristanco, o el Herbal do Cura, en Laxe, entre otros.
La lista completa, repartida por concellos, fue publicada hace tres semanas por el Gobierno. En Galicia hay 7.131 bienes registrados, que suponen el 20 % del total de España, solo por debajo de Castilla y León. Curiosamente, las propiedades de la Costa da Morte son casi el 20 % (el 18,7 exactamente) de las de Galicia, lo que da una idea del elevado patrimonio comarcal de la Iglesia. No en vano, Carballo ocupa el cuarto puesto en Galicia, por debajo de A estrada, Lalín y Val do Dubra. Le siguen Pontevedra, Chantada, Touro y Vimianzo, en el octavo lugar. De los 38 municipios gallegos con cien propiedades o más, de la zona hay seis.
Muchos de esos bienes fueron inscritos entre 1998 y el 2015, al amparo de una reforma realizada por Aznar. Pero también los hay muy anteriores, como el ya célebre (y útil) solar que hace las veces de helipuerto junto al cetro de salud de Carballo, que fue donado por una vecina a la Iglesia hace 35 años, lo mismo que alguna capilla y viviendas para uso social. Las donaciones, que se siguen realizando, explican buena parte de este patrimonio, y en otras casos el bien se registró directamente por el uso vinculado al cura o a los cultos, aunque lo haya perdido.
En el listado también aparece una plaza, la del Santísimo Sacramento de Cores. En A Laracha hay varios terrenos que figuran como no edificados, y también figura el palco de Nosa Señora dos Remedios, en Caión, y su anexo. En Dumbría, el local parroquial de Olveira, y unos cuantos pastos. Mucha variedad en general.
«Hai quen o ve como un regalo, pero é unha fonte de gastos»
Daniel Turnes es el titular de las parroquias de Vimianzo, Cambeda, Castrelo y Calo
Daniel Turnes Rey (Santa Comba, 1976) es el cura y por tanto administrador de las parroquias de Vimianzo, Castrelo, Calo y Cambeda. En la de Calo hay muy pocos bienes a mayores de los propiamente religiosos (que tampoco abundan), al contrario que las otras, especialmente Cambeda o Castrelo. Turnes explica que, como en otras partes, el origen de estas fincas, prados y leiras está en fundaciones constituidas en su momento por particulares que decidieron donar a la Iglesia. Así ocurre en Castrelo, en Trasouteiro (Vimianzo) o también en la vecina Treos, que aunque no está bajo su dirección, sino de otro sacerdote, también posee una gran cantidad de bienes, sobre todo terrenos de labor y de monte.
Pero Daniel Turnes asegura que estas propiedades no generan ingresos relevantes: «Xa sei que hai quen o ve como un regalo, pero en realidade é unha fonte de gastos tremenda», explica. Muchas fincas están arrendadas para ser trabajadas, pero a menudo, dice, por un precio simbólico, incluso de treinta euros. ¿Y venderlas, entonces? «Non se fai. Se non chega por doazón, o fin último é que sexan da Igrexa, non tería sentido vendelas». De hecho, en general, las ofertas nunca faltan y se publican en el boletín oficial del Arzobispado, y la respuesta suele ser siempre la misma: denegado. Otra cosa es arrendar. «Si, porque trátase de que se cultiven, de que se traballen e se coiden, hai que mirar por elas», señala. Un arriendo conocido, aunque no de Vimianzo, es el de la rectoral de Moraime, hoy convertida en hotel. También pertenece a la Iglesia el hórreo de Cambeda, uno de los mayores de Galicia (22,7 metros). Pero solo la mitad, la otra está caída. El arreglo es una tarea prevista y pendiente.