Lo dice en tono de broma, pero hay mucho de cierto en sus palabras. La romería da Virxe da Barca la viven muchos con el alcohol bien cerca. Jóvenes y no tanto, porque, por ejemplo, Santiago Lavandeira Pereira (36 años) lleva acudiendo ya ediciones y ediciones de esta romería, pero los que forman parte de su peña, dice él, «os máis vellos xa levarán vindo 30 anos».
Afirma que «do que se trata é de pasalo ben». Y, claro, alguna copichuela nunca sobra para eso de despertar el espíritu. La peña que, de algún modo, él dirige -Os Picholeiros de Salto (Vimianzo)- lo tiene bien festeiro. «¿Bébese ou non na Barca?». «Aquí bébese as 24 horas do día, senón non é Barca nin é nada», responde Santiago. Pero combinan muchas cosas: además de la compañía y de la bebida, «ao campo imos siempre, agora mesmo chegamos de abalar a Pedra». Para todo hace falta tiempo: ellos ya arrivaron a Muxía el pasado miércoles.