El Grupo de Emerxencias Supramunicipal (GES) de Ponteceso ha significado una mejora del modelo del atención al ciudadano en Bergantiños. Su amplio radio de acción, que incluye Laxe, Cabana, Ponteceso, Malpica, Coristanco, y si las circunstancias así lo exigen, Carballo, ha reducido el tiempo medio de intervención en unos 20 minutos. Y eso, cuando hay vidas en peligro, es la diferencia entre la vida y la muerte.
Este grupo supracomarcal de emergencias es el único de estas características de la Costa da Morte y está integrado por 13 personas, dirigidas por Rubén Pérez Cotelo. Lleva operativo desde el 13 de agosto del 2013 y acumula unas 800 intervenciones a lo largo de todo este tiempo. La Xunta, la Fegamp, y el Concello firmaron sobre la bocina, y cuando los contratos laborales expiraban, la renovación del servicio durante tres años más, otorgando al GES nuevas atribuciones y funciones.
Los operarios disponen de varios vehículos de intervención, zódiac, un equipo completo de excarcelación, valorado en 30.000 euros, y un traje específico para combatir la vespa velutina, cuyo coste ronda los 700 euros. Sin embargo, el GES de Ponteceso requiere de más medios. El más urgente es una motobomba para actuar en incendios forestales y en inmuebles. Sin embargo, los Reyes Magos de Oriente no lo han traído pese a que Pérez Cotelo y los suyos lo solicitaron mediante carta certificada. El Concello ha intentado que la Consellería do Medio Rural hiciese de paje real y cediese uno de los vehículos. Pero la entrevista del alcalde, Lois García Carballido, no ha dado todavía los frutos deseados. Permanece a la espera de que el departamento de Ángeles Vázquez diga el sí quiero deseado. El vehículo en cuestión cuesta en torno a los 140.000-150.000 euros. Al Concello y al GES les da igual que sea en régimen de cesión e, incluso de segunda mano, pero sí disponer de una motobomba ¿De qué sirve mantener un servicio supramunicipal de emergencias que cuesta unos 200.000 euros al año si no tiene medios técnicos para actuar en caso de incendio? Los plazos de intervención son claves, pero también lo son la dotación de los equipos necesarios para intervenir en un fuego. En el GES de Ponteceso ni en el Concello hablan de un camión cisterna, con una escalera de 32 metros de longitud, cuyo coste ronda los 650.000 euros, o un vehículo idéntico, pero con una escalera de 50 metros, de un millón de euros. Solo quieren un vehículo «imprescindible» en caso de incendios. Por lo de ahora en Medio Rural solo dicen que «se está estudiando la petición del Concello», aunque la prioridad de la Xunta ahora es renovar el parque de motobombas. De momento, la de Ponteceso espera.