Una ventana en Madrid


La semana que viene (jueves, día 12) la escritora Rosalía Fernández Rial presentará en la Casa de Galicia de Madrid su libro Sacar a bailar a poesía. Poesía reunida (2009-2016), que publica el grupo editorial Sial Pigmalión. Junto a ella estará su vecino (de Muxía; por parte materna es de Carballo), el actor Nancho Novo. También el crítico literario y poeta Vicente Araguas, y el presidente de su editora, Basilio Rodríguez Cañada. Una buena noticia para que la cultura de la comarca llegue a la capital de España, y de paso que se acerquen un momento los vecinos allí emigrados, al bonito palacete de la calle Casado del Alisal, a un paso de la puerta de Alcalá o del Retiro.

Lo anterior no pasaría de ser un anuncio más de una actividad cultural de uno de los artistas de la Costa da Morte, pero la cuestión es que ya van muchos. Poco a poco, por la Casa de Galicia en Madrid, que es la Delegación de la Xunta en la capital de España, van desfilando numerosos representantes de la zona, con lo que ya se está convirtiendo en una pequeña y necesaria embajada, que a veces parece pasar desapercibida.

Y no debería. Es un buen escaparate para mostrar la creatividad propia y el trabajo que se lleva a cabo. Tirando un poco de memoria y otro de hemeroteca, por sus instalaciones pasaron, a principios del año pasado, representantes del Concello de Camariñas para presentar la Mostra do Encaixe, con desfile incluido. Antes habían estado los de Fisterra, cuando dieron a conocer el programa Fisterra na nube, financiado por el GAC. La fisterrana Branca Vilela también pasó por su salón principal, donde a menudo hay exposiciones, para dar a conocer su poemario Me diste la tierra. Pero no son dos, sino tres, las escritoras de la zona que trasladaron a Madrid sus obras: antes, María Canosa había hecho una presentación de su libro Ronca el mar.

El Museo de Arte Contemporáneo de la Fundación Torre Pujales, en Corme, también tuvo su bautizo madrileño en la Casa de Galicia. El pintor alemán afincado en Muxía, Detlef Kappeler, llevó sus cuadros para la muestra Costa da Morte ,en un acto junto a Antón Castro. Y el músico carballés Sergio Franqueira ofreció un concierto de guitarra. Mucho arte, pero también leyes, como cuando el abogado baiés Antonio Platas recibió la insignia de oro de la Asociación de Juristas Gallegos en Madrid. El profesor Manuel Mourelle de Lema, de Grugalma, natural de Vimianzo, también es un asiduo de la Casa. Y muchos más.

Un buen plan para completar una visita sería pasar, antes o después, por alguno de los muchos restaurantes de Madrid propiedad de emigrantes de la zona. Que esas también son embajadas.

Por Santi Garrido CIUDADANA

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