Los hosteleros de Laxe se salvan de la multa por las terrazas en la AC-420

T. Longueira, J. V. Lado, S. G. Rial CARBALLO, CEE / LA VOZ

LAXE

Ana Garcia

Xunta y Concello creen que la solución pasa por una cesión de titularidad del vial

28 oct 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Los propietarios de la Cervecería de Laxe, O Recodo de Antía (antiguo O Gaiteiro), O Áncora, O Bahía y Mareira no tendrán que retirar, por el momento, sus terrazas y las propuestas de sanción fijadas por la Xunta, de entre 10.001 a 250.000 euros, quedaron en suspenso. Una medida que también será de aplicación a la Pastelería A Despensa que ya recibió la notificación en junio. En este último caso, la propietaria, Lorena Iglesias Álvarez, no podrá volver a instalar su terraza (la retiró en junio), y que le supuso en su día una inversión de 8.000 euros.

Así lo acordaron ayer los representantes de la Consellería de Infraestruturas y el alcalde laxense, José Manuel Mouzo Castiñeira, en una reunión celebrada en la mañana de ayer en A Coruña. Ambas partes acordaron dejar sin efecto los expedientes y permitir que los autónomos mantengan estas instalaciones en la calle Rosalía de Castro sine die.

Ahora bien, estas medidas suponen un parche temporal y ambas partes tienen que negociar una solución a este problemática para evitar futuras resoluciones de la Xunta contra estos hosteleros. El jefe del servicio provincial, Felipe de la Vega, y el regidor, José Manuel Mouzo, proponen que carretera AC-420, propiedad de la Xunta, pase a ser de titularidad municipal en su tramo urbano.

En este sentido, el alcalde se mostró optimista con respecto a esta propuesta: «Cremos que é a solución ideal porque evitaríanse futuras propostas de multas e as terrazas poderían seguir onde están». Mouzo explicó que desea que antes de que se produzca esta cesión, la Axencia Galega de Infraestruturas arregle el vial, lo pinte, lo señalice e instale los pasos elevados donde lo estime oportuno. Y anunció que llevará esta propuesta a la corporación en el próximo pleno. También se mostró optimista en cuanto a plazos y cree que, si todo marcha según lo previsto, la cesión se producirá antes de la llegada del próximo verano.

Mouzo Castiñeira también aprovechó la ocasión para acusar al PP de Laxe de actuar de forma oportunista: «Se agora din que a solución pasa por un traspaso de titularidade, ¿por que non o dixeron en xuño, cando á dona da pastelería lle obrigaron a retirar a súa terraza?».

Menos optimismo

Menos optimistas se mostraron ayer en la Xunta tras la celebración de esta reunión. Como explicó el mandatario, consideran que la solución más factible es que el Concello de Laxe se haga con la titularidad del tramo urbano de la AC-420, que iría acompañada, según Infraestruturas, de una reducción de la velocidad máxima permitida (40 kilómetros por hora en la actualidad) «para garantizar la seguridad en todo el trazado». En la consellería no lanzan las campanas al vuelo ya que todo este proceso dependerá «de lo que digan los asesores jurídicos». Y añadieron: «No es tan fácil ceder la titularidad de un vial y habrá que ir con mucho cuidado para no cometer ninguna ilegalidad».

Portos

Uno de los elementos a tener en cuenta es que los terrenos propiedad de Portos de Galicia -que van desde el Bar O Mirador hasta el muelle comercial- quedarían aislados desde el punto de vista organizativo y de tráfico rodado y, por tanto, habría que definir de forma clara y concisa como queda, por ejemplo, el transporte pesado de mercancías.

Malpica y Carballo tienen transferida la propiedad de las carreteras en algunos tramos

En Malpica, según explicó el alcalde, Eduardo Parga Veiga, el Concello logró a comienzos de este año la cesión del trazado que enlaza «o cruce de Xornes ata o cruce da estrada que leva a Carballo». Según el regidor, solo hay un local, A Cunca, con terraza, y cumple con la ordenanza.

En Carballo, el Ayuntamiento tiene competencias en buena parte de las travesías. Y es así desde que se urbanizó este tramo. En el Concello no consta expediente abierto alguno por incumplimiento de la norma.

Los negocios de Vimianzo situados sobre la AC-552, caso del Montevideo, Pastoriza o Edreira, entre otros, que tienen terraza, la ubican en terrenos propios, con lo que, desde ellas hasta la carretera todavía queda libre la acera y en algunos casos plazas de aparcamiento. Los que no disponen de espacio hacia la calle, como el Castillo o Quilmes, optaron por hacerla hacia la parte trasera de los establecimientos, también en parcelas de su propiedad, con lo que, según explica la propietaria del Montevideo, Ana Caamaño, que en su caso la pone para el Asalto y la mantiene más o menos meses en función de cómo venga el verano, nunca han tenido problema alguno con la Xunta: «Non tería sentido tampouco porque os terreos son nosos. Non podes construír nin cerralos cun valado pero si, por exemplo, colocar unha terraza, porque nin sequera hai ocupación de vía pública». El alcalde, Manuel Antelo, explicó que no tienen una regulación formal de las terrazas, que les permita, por ejemplo, cobrar tasas. En cualquier caso, afirmó que no le consta conflicto ni reclamación alguna a este respecto.

En A Laracha los permisos para los negocios de Caión se conceden en base a los informes de Costas y Portos

La problemática de las terrazas que quebrantan, según la Xunta, la normativa ha quedado prácticamente erradicada en la mayoría de los concellos de la Costa da Morte. Salvo casos aislados, y por cuestiones de incumplimiento de las ordenanzas municipales, los negocios que se ubican en las inmediaciones de viales o en terrenos de titularidad de otras Administraciones han legalizado su situación hace ya tiempo.

En el caso de A Laracha, según fuentes municipales, las únicas dudas podrían surgir en Caión. Sin embargo desde hace ya años, el Concello no da un permiso sin antes obtener el visto bueno de la Administración competente: «En Caión tenemos un chiringuito en la playa, titularidad de Costas, y otros tres, en suelo propiedad de Portos. Nosotros recogemos las peticiones de los hosteleros, que incluyen la redacción de los proyectos para sus visados, y las trasladamos a Costas y Portos para que las evalúen. Una vez que la documentación es remitida de nuevo al Concello con la aprobación de estos dos organismos, nosotros concedemos la licencia municipal».

Lo mismo sucede en la carretera AC-552, en Baio. El Concello de Zas solicitó en su día información a la Xunta de Galicia sobre todo lo concerniente a las terrazas. Infraestruturas remitió al Ayuntamiento las directrices sobre medidas y distancias reglamentarias. En base a esos criterios, el gobierno local concede las licencias. En el caso de Baio, los autónomos pagan por cada terraza 35 euros al año. Desde que se ha actúa bajo estos parámetros, según el Concello, no se ha producido ningún tipo de incidencia ni propuesta de sanción alguna.