El déficit crónico de madera certificada condena al monte de la Costa da Morte

La industria se ve en la obligación de recurrir a las importaciones para abastecerse


Carballo / La Voz

Desde hace ya varios años, son muchos los intermediarios y empresarios del sector de la madera, tanto autonómicos, como nacionales e internacionales, en sus diferentes ámbitos, que buscan abastecerse de materia prima en los montes de la Costa da Morte para garantizarse el suministro a medio y largo plazo. Aseguran que hay buen producto, variado y de calidad, pero en los sectores, denominados de primera y segunda transformación, se han encontrado siempre con el mismo problema endémico: la inexistencia de madera certificada en origen.

Y es que, según explicaron los ponentes del Foro Voz, celebrado este martes por la tarde en O Couto, son muchos los profesionales del ámbito de la carpintería, aserraderos, de pasta de papel y de la industria del diseño los que reclaman esta acreditación oficial. Así lo apuntó José Manuel Iglesias Vilas, presidente del Clúster da Madeira e do Deseño de Galicia y empresario afincado en Cerceda. «La normativa estatal y europea es clara al respecto: la madera, tanto en origen como en sus sucesivos tratamientos y procesos tiene que estar certificada. Es su hoja de trazabilidad. Es la adaptación legal a lo que reclama el mercado». Iglesias Vilas cree que la Costa da Morte, y, por tanto Galicia, cuenta con una amplia oferta lo suficientemente importante para atender las necesidades del mercado de primera y segunda transformación. Pero insistió en su intervención de O Couto que las Administraciones competentes deben dar un paso más y homologar las normativas vigentes en otros países de la Unión Europea.

Beneficios

Iglesias Vilas considera que la certificación de calidad supone un mayor ingreso para los productores: «El metro cúbico de madera no vale lo mismo en origen, aunque no es menos cierto que eso conlleva unos trabajos de mantenimiento y de control del monte». Además, el presidente del clúster dijo que es necesario que las normativas reguladoras se unifiquen para evitar contradicciones y discriminaciones: «Hay tipologías de madera que en Alemania o Austria son perfectamente legales para su tala, tratamiento, venta y transformación que aquí se consideran especies invasoras o protegidas por ley».

Esto representa, según dice, un problema para las empresas gallegas que, ante la falta de madera certificada y de garantías normativas, recurren a las importaciones para garantizarse el suministro y el abastecimiento.

Falta de información

Perfecto Fuentes Garrido, propietario de Carpintería Fuentes, en Carreira, Zas, es de la misma opinión que el presidente del Clúster da Madeira e do Deseño. Fuentes Garrido regenta un negocio con casi medio siglo de existencia. Empezó a trabajar en la madera con apenas 15 años, «e agora teño 61». La empresa da trabajo a nueve personas y se dedica a confeccionar tapones, cuellos y tapas de vaso para ambientadores: «Teño sempre o mesmo problema. Non atopo madeira certificada coa que traballar, e moitas veces teño que ir a fóra para traela, da mesma forma que eu teño que certificar os meus produtos aos meus clientes». Y añadió: «O problema é que a normativa me esixe a min ter dúas certificacións, unha da madeira que compro aos propietarios dos montes e unha segunda do traballo que fago eu na carpintería». Pero la realidad, según el empresario, es que una de las acreditaciones se queda por el camino. Las causas se deben, según Perfecto Fuentes, «ao descoñecemento e ausencia total de información por parte dos donos do monte. E, segundo, porque non existen controis por parte da Administración». Para el empresario zasense, «todo isto acababa se Goberno prohibira ás empresas mercar madeira sen certificar en orixe».

Conde anunció en O Couto que el rural tendrá en el 2018 un plan de formación específico para el sector forestal

 

 

El conselleiro de Economía, Emprego e Industria, Francisco Conde, que participó este martes en el Foro Voz Pondal e os Pinos, destacó en su intervención la importancia de compatibilizar la nueva economía con el aprovechamiento «sostible e intelixente dun recurso natural como é a madeira».

El representante de la Xunta de Galicia recordó que el Pacto Forestal aprobado por el Gobierno autonómico incluye medidas para dinamizar el rural gallego «como son o impulso de polígonos agrarios, o programa Aprol Rural e os obradoiros forestais». Se trata de un paquete de 30 iniciativas que inciden, según él, en la dinamización social y económica del rural.

Objetivos

Conde dijo en su intervención que la Axencia Galega da Industria Forestal nació con tres objetivos: «A transformación da cadea forestal, a formación no sector e o impulso da innovación tecnolóxica». Según el titular de Industria,«a lei de implantación empresarial afonda na simplificación administrativa para as autorizacións de corta garantindo a igualdade de oportunidades entre produtores».

Francisco Conde cree que la industria de la madera, a la que calificó de «sector estratéxico en Galicia» tiene un enorme potencial para seguir creciendo y ganar en competitividad. Puso en valor la apuesta del Ejecutivo autonómico con el desarrollo de diversas medidas, como será la puesta en marcha, el próximo año, de un plan de formación específico para el rural, adaptado a las necesidades de las empresas: «O vindeiro ano apostarase pola cualificación en tres eidos: explotación forestal, a primeira e a segunda transformación». De lo que se trata es que, en palabras del conselleiro, «Galicia conte cunha política forestal que faga así rendibles os montes e diminúa o risco de lumes, pero respectando o medio ambiente».

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