El déficit crónico de madera certificada condena al monte de la Costa da Morte

Antonio Longueira Vidal
Toni Longueira CARBALLO / LA VOZ

CERCEDA

J. M. CASAL

La industria se ve en la obligación de recurrir a las importaciones para abastecerse

23 nov 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Desde hace ya varios años, son muchos los intermediarios y empresarios del sector de la madera, tanto autonómicos, como nacionales e internacionales, en sus diferentes ámbitos, que buscan abastecerse de materia prima en los montes de la Costa da Morte para garantizarse el suministro a medio y largo plazo. Aseguran que hay buen producto, variado y de calidad, pero en los sectores, denominados de primera y segunda transformación, se han encontrado siempre con el mismo problema endémico: la inexistencia de madera certificada en origen.

Y es que, según explicaron los ponentes del Foro Voz, celebrado este martes por la tarde en O Couto, son muchos los profesionales del ámbito de la carpintería, aserraderos, de pasta de papel y de la industria del diseño los que reclaman esta acreditación oficial. Así lo apuntó José Manuel Iglesias Vilas, presidente del Clúster da Madeira e do Deseño de Galicia y empresario afincado en Cerceda. «La normativa estatal y europea es clara al respecto: la madera, tanto en origen como en sus sucesivos tratamientos y procesos tiene que estar certificada. Es su hoja de trazabilidad. Es la adaptación legal a lo que reclama el mercado». Iglesias Vilas cree que la Costa da Morte, y, por tanto Galicia, cuenta con una amplia oferta lo suficientemente importante para atender las necesidades del mercado de primera y segunda transformación. Pero insistió en su intervención de O Couto que las Administraciones competentes deben dar un paso más y homologar las normativas vigentes en otros países de la Unión Europea.

Beneficios

Iglesias Vilas considera que la certificación de calidad supone un mayor ingreso para los productores: «El metro cúbico de madera no vale lo mismo en origen, aunque no es menos cierto que eso conlleva unos trabajos de mantenimiento y de control del monte». Además, el presidente del clúster dijo que es necesario que las normativas reguladoras se unifiquen para evitar contradicciones y discriminaciones: «Hay tipologías de madera que en Alemania o Austria son perfectamente legales para su tala, tratamiento, venta y transformación que aquí se consideran especies invasoras o protegidas por ley».