La entidad pierde su principal recurso para hacer frente a las deudas
02 jun 2017 . Actualizado a las 05:00 h.La falta de gestión -no hay ni siquiera directiva y no se presentan cuentas desde el 2013- y la pasividad política han acabado por descapitalizar la asociación Neria, pilar durante dos décadas del desarrollo de la comarca.
Las deudas acumuladas y la falta siquiera de un plan de viabilidad o de liquidación ha desembocado en que los procesos judiciales consuman los pocos activos que tenía la entidad para tratar de salir adelante. El Centro do Coñecemento da Costa da Morte (C3M) o más bien el edificio en el que iba a asentarse en el casco histórico de Cee era el principal recurso con el contaba Neria en caso de que alguien tratase de reflotarla, pero esa carta también se ha agotado. El constructor Germán Mouzo es ya el propietario oficial del inmueble, debido a los impagos sufridos de las obras realizadas en él y a como se ha desarrollado el proceso judicial abierto.
La empresa muxiana reclamaba entre los pagarés que no pudo cobrar y otros gastos unos 150.000 euros más intereses y costas. No se le pagaron y reclamó en el juzgado. Mientras se desarrollaba el pleito, que incluyó recursos a la primera sentencia, se estableció una anotación preventiva de embargo. Esto significa, en palabras del abogado baiés Miguel Ángel Fernández López, que representó al constructor, que la empresa quedó anotada con la letra A. Es decir, la media docena larga de acreedores que llegaron después, incluida Hacienda tuvieron que ponerse a la cola, ya que, en el momento que reclamó Mouzo, la propiedad estaba libre de cargas y le fue otorgado a él el primer derecho de cobro.
El inmueble salió a subasta -todavía Neria o sus socios podían pagar la deuda e parar el proceso- en el entorno de los 300.000 euros, pero no apareció ni un solo ofertante. Ante esa situación, la empresa tenía dos opciones, como dice el abogado: o pedir que le adjudicasen la propiedad o ver como las deudas quedaban canceladas y sin opción alguna de cobro.
«Para todos era mellor que pagaran, porque un acreedor o que quere non son casas, quere os cartos, porque xa houbo que adiantar cartos e gastar máis de 50.000 euros a maiores entre peritos, rexistro e iso. Só en impostos xa foron máis de 20.000 euros. Pero, por desgraza, non pagaron e houbo que collelo [el C3M] polo menos para tratar de recuperar algo», detalla Fernández López, para quien no es ninguna bicoca que su cliente sea ahora el dueño del C3M, sino todo lo contrario.
Esta resolución tiene, además, un efecto importante para el resto de acreedores. Al haberse adjudicado la propiedad por el valor de la deuda contraída con la constructora, el resto de cargas quedan canceladas, con lo que poco les va a quedar que reclamar entre el resto de bienes de la asociación porque o son mínimos o carecen de interés comercial.
Entre tanto, la Deputación da Coruña, que era la tabla a la que se agarraban los últimos concellos que todavía continúan como socios de la entidad, todavía no ha resuelto el proceso para auditar la entidad y presentar las cuentas de cara a un concurso de acreedores o a cualquier otra solución. El primer intento para encontrar una empresa que hiciera el trabajo quedó desierto y ahora estaría a punto de adjudicarse.