25 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.
Xeal llevaba un par de años de paz laboral. Tras la marea provocada por la venta de los activos de Ferroatlántica llegó la calma. Justo cuando parece que se abren nuevos horizontes para las ferroaleaciones, con la subida de aranceles a la producción china por parte de la UE, la puesta en marcha de los dos hornos de Dumbría, el inicio de la novedosa producción de ferrosilicromo y la construcción de la planta de carbón vegetal para que entre en marcha este mismo verano, quedan sin hacer los deberes del convenio colectivo. Y las centrales generando beneficios. El viento viene de cara para un acuerdo justo.