Treinta mujeres víctimas de violencia de género en la Costa da Morte sufren fallos en los dispositivos de alerta
CARBALLO
Cada día, por término medio, el instituto armado recibe una alerta por parte de una víctima advirtiendo de la presencia de su agresor
30 sep 2025 . Actualizado a las 05:00 h.En el conjunto de la Costa da Morte, son unas treinta las mujeres las que en la actualidad son objeto de vigilancia continuada por parte de las fuerzas de seguridad, en especial de la Guardia Civil. Pero este sistema de control implantado a los agresores, de los que las víctimas cuentan con geolocalizadores de proximidad, por orden judicial falla de forma sistemática desde «hace más de un año». Lo peor, es que estos problemas persisten a día de hoy», según apuntaron fuentes conocedoras del dispositivo Cometa.
Cada día, por término medio, el instituto armado recibe una alerta por parte de una víctima advirtiendo de la presencia de su agresor en las inmediaciones de donde ella se encuentra, quebrantando así la orden de alejamiento. Finalmente, queda acreditado que, en la mayoría de los casos, se trata de una falsa alarma: «Llevamos así más de un año. Son falsas alarmas por pérdidas de cobertura, problemas en las recargas de los dispositivos, fallos sistemáticos en la señal...», apuntó un agente especializado en este tipo de dispositivos Cometa.
Estos quebraderos de cabeza tienen sus consecuencias. Primero para la víctima, porque «siente angustia, miedo y pavor solo de pensar que su agresor pueda estar en las inmediaciones», pero también para la persona que está controlada telemáticamente: «Además de tener que llevar ese dispositivo de forma permanente por orden judicial, recibe llamadas habituales para preguntar dónde se encuentra». Además, estas falsas alarmas generan una pérdida de tiempo para la patrulla de la Guardia Civil, que tiene que acudir a estas llamadas de emergencia de las víctimas en lugar de atender otras incidencias.