La mayor parte de la Costa da Morte sigue sin recuperarse del fallo eléctrico
CARBALLO
LAS CONSECUENCIAS DEL APAGÓN | La actividad empresarial se reanudó tras más de veinte horas de parón
30 abr 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Caos en la Costa da Morte. Gente en la calle, negocios cerrados antes de hora, supermercados evacuados y sin actividad, centenares de empresas con trabajadores con los brazos cruzados y algunas personas que se quedaron atrapadas en el ascensor y que precisaron de ayuda para poder ser liberadas, aunque no hubo que lamentar incidencias. Las farmacias fueron cerradas, con la excepción de las que permanecían de guardia, y muchas sufrieron los rigores del desabastecimiento.
La actividad municipal se vio claramente restringida tanto el lunes como ayer, martes. Una situación extrapolable a los puestos de las policías locales y de la Guardia Civil, donde los agentes apenas pudieron llevar a cabo su trabajo con normalidad desde este lunes. La comunicación entre los integrantes de las fuerzas de seguridad y los equipos de emergencias se realizaron a través de walkie-talkie debido a la incidencia y a los posteriores fallos en los servicios de telefonías e internet.
En algunas gasolineras, como en la de Repsol de Cee, hubo colas. Y en la estación de Carbugal de la travesía de Bértoa ya no suministraban combustible desde primera hora de la tarde del lunes, según apuntó una testigo a La Voz. Ayer persistían las colas para abastecerse, tanto vehículos como grupos electrógenos.
La mayoría de los supermercados echaron el cierre el lunes y solo se mantuvieron abiertos los que contaban con servicios alternativos: «No pudimos trabajar, no pudimos cobrar con la TPV, no pudimos evaluar la mercancía… No pudimos hacer nada», señaló una responsable de tienda de Carballo.
Temor
El mayor temor ayer fue la pérdida de mercancía perecedera, algo que finalmente no sucedió. En los supermercados consultado por La Voz y en los puestos de la plaza de abastos de carballo respiraban tranquilos: «As cámaras poden aguantar 24 horas se non se abren», apuntó Carlos Padín, de Carnizaría Carlos, del mercado carballés, donde el grupo electrógeno funcionó después de que se reactivaran las baterías.
Las más de 300 empresas censadas, que suman más de 6.500 empleos directos, entre los polígonos de Bértoa, A Laracha y O Acevedo, se vieron incapaces, en la mayor parte de los casos, de continuar con el trabajo debido a la ausencia de suministro eléctrico. Solo pudieron proseguir aquellas que cuentan con sistemas alternativos. La actividad regresó ayer a los polígonos, pero a cuentagotas debido, en gran medida, a los constantes fallos en las comunicaciones y en las conexiones a la red. Los aprovisionamientos de material a los clientes y las recepciones por parte de los proveedores se vieron ayer afectados hasta que la situación se fue normalizando.
Un quebradero de cabeza que afectó también a la actividad educativa. En Oak Academy de Carballo pudieron ponerse en contacto este lunes con los padres de 150 alumnos, para comunicarles que las clases quedaron en suspenso. Ayer ya se retomó la actividad lectiva con normalidad.
También se vio seriamente afectada la actividad sanitaria en la Costa da Morte. En el centro médico de Carballo las citas quedaron anuladas desde el lunes. Solo atendían curas o el suministro de tratamientos siempre que no hubiera que acceder al historial médico.
Persisten los cortes telefónicos y los fallos en internet
Los problemas en el suministro persistían ayer en numerosos puntos de la Costa da Morte casi 24 horas después de producirse el apagón. Las mayores incidencias guardaban relación con la ausencia de internet y fallos en el servicio telefónico. En Baio, numerosos negocios y vecinos seguían ayer sin poder desarrollar la actividad con normalidad, tal y como apuntó la autónoma Tatiana Rellán; «Estamos de brazos cruzados na rúa á espera de poder traballar con normalidade». Lo mismo sucedió en Zas o en la parroquia cabanesa de Cesullas. Unos fallos, los de internet y telefónico, que fueron muy acusados en Caión (A Laracha), donde hasta las 10.45 horas de ayer los vecinos fueron incapaces de comunicarse con normalidad con familiares, amigos, allegados, clientes o proveedores. En el centro de salud de Carballo también hubo problemas para conectarse a la red o para poder comunicarse por teléfono (fijo y móvil). Las incidencias persisten también en lugares de los concellos de Fisterra, Corcubión o Cee.
En lo que respecta al suministro eléctrico no consta que hubiera un solo lugar de la Costa da Morte sin suministro. La última zona en reactivarse el servicio fue en la parroquia coristanquesa de Ferreira. Los vecinos de O Piñeiro y O carrizal, entre otros, volvieron a tener luz a las 7.30 horas. El alcalde de Coristanco, Juan García Pose (PP) mostró su malestar porque precisamente en Ferreira se ubica la estación de tratamiento de agua potable (ETAP), que abastece a la mayor parte de la población: «Non quedamos sen servizo de auga polos pelos. Porque Deus non quixo.... Non lle cadrou», dijo.
En Malpica, según apuntó el edil de Obras, Miguel Fernández, el suministro eléctrico quedó restablecido entre las 6.00 y 6.45 horas. Según el concejal, no consta que haya lugares sin servicio, y el suministro telefónico y de internet funcionan con relativa normalidad.
Numerosos negocios de la zona continuaban ayer cerrados
El regreso a la normalidad supuso la reapertura de la mayor parte de los negocios y empresas de la Costa da Morte. Aunque hubo establecimientos que en la jornada de ayer continuaban con las persianas bajadas. El motivo, según explicó algún autónomo de forma anónima a la Voz, es que continuaban los problemas con las líneas telefónicas y persistían los fallos en internet, que les imposibilitaba cobrar a los clientes con las TPV. Un problema que los trabajadores de la AG-55 solucionaron gracias al empleo de un grupo electrógeno que permitió a los conductores abonar las tarifas siempre que emplearan dinero en efectivo.