14 oct 2023 . Actualizado a las 05:00 h.
El verano frenó en seco. Del calor asfixiante, a la lluvia torrencial. Alguna gente se quedaba ayer por la mañana mirando como llovía, como si no lo hubiese visto en mucho tiempo, formándose torrentes a los bordes de caminos y pistas. En realidad, es muy normal que en otoño haya precipitaciones fuertes. Sin embargo, los números están a la vista. Llovió más ayer durante unas horas en la Costa da Morte que algún mes entero. La anormalidad que se hace norma. El clima cambia y nos cambiará también a nosotros.